Este jueves 30 de mayo comienza en Salta un nuevo juicio oral contra Leonardo Cositorto, líder de Generación Zoe, acusado de estafar a más de cien personas con un esquema piramidal. Ya fue condenado en Corrientes a 12 años de prisión por delitos similares.
Leonardo Cositorto, fundador de la organización Generación Zoe, será juzgado nuevamente por estafas reiteradas y asociación ilícita, esta vez en la provincia de Salta. El proceso judicial comienza este jueves a las 9:30 en la Sala de Grandes Juicios del Poder Judicial local.
El tribunal estará integrado por los jueces Martín Pérez, Javier Araníbar y Leonardo Gabriel Feans. La fiscal Ana Inés Salinas Odorisio, titular de la Unidad de Delitos Económicos Complejos, estará a cargo de la acusación.
Cositorto fue trasladado recientemente desde la cárcel de Goya, Corrientes, donde en marzo fue sentenciado a 12 años de prisión por delitos similares. Desde entonces, permanece alojado en la Alcaidía General de Salta.
Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, Generación Zoe operó en Salta desde 2021 a través de una sede ubicada en calle Pellegrini 782. Desde allí, Cositorto y sus socios ofrecían supuestas “membresías educativas” que, con una inversión inicial de 500 a 1.000 dólares, prometían retornos mensuales de entre 7,5% y 10%.
La estructura incluía beneficios ficticios como duplicar el capital en tres meses gracias a presuntos “robots financieros”.
Cómo funcionaba la estafa de Generación Zoe en Salta
Promesas falsas de rentabilidad y captación masiva
Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, Cositorto lideraba una estructura local de Generación Zoe que operaba desde 2021 en una oficina ubicada en calle Pellegrini 782. Allí, se ofrecían supuestos planes de inversión con retornos mensuales de entre 7,5% y 10%, lo que implicaba una rentabilidad anual de hasta 120%, claramente insostenible.
A cambio de un pago inicial de entre 500 y 1.000 dólares, las víctimas recibían una supuesta “membresía educativa” con beneficios ficticios. Se ofrecían ganancias aceleradas mediante “robots financieros” y bonificaciones por referidos, en lo que la fiscal definió como una clásica estructura piramidal disfrazada de empresa formativa.
Un esquema coordinado con tareas específicas
Además de Cositorto, también enfrentan cargos otras cuatro personas vinculadas a la sede salteña de Generación Zoe: Ricardo Gabriel Vilardel, Jorge Federico Vilardel, Ana Lucía de los Ángeles Vilardel y Vilma Griselda Albornoz. Todos están imputados por estafas reiteradas (118 hechos) y asociación ilícita.
- Ricardo Vilardel: líder operativo local y receptor de los aportes.
- Jorge Vilardel: atención al público e intermediación con víctimas.
- Ana Lucía Vilardel: secretaria y titular de cuentas bancarias utilizadas en el esquema.
- Vilma Albornoz: organizadora de eventos y reuniones de captación.
El perjuicio económico registrado asciende a más de $5.682.500 y USD 574.120, aunque se sospecha que los montos podrían ser aún mayores.
El caso salteño no es un hecho aislado. Cositorto ya fue condenado en Corrientes por 98 hechos de estafa y asociación ilícita, con una sentencia de 12 años de prisión. Además, enfrenta otras investigaciones en Córdoba, Rosario y una causa federal en Buenos Aires por lavado de dinero.
En todos los casos, se repite el mismo patrón: promesas irreales de ganancias, captación de ahorristas, y una estructura que colapsa al dejar de ingresar nuevos fondos.
Aunque Cositorto ya cumple una condena, el nuevo juicio podría derivar en otra sentencia. Según el Código Penal argentino, un juez de ejecución penal deberá decidir si se unifican las penas, considerando si los hechos son conexos o independientes. La ley establece que la pena total no puede superar los 50 años de prisión, aunque cada sentencia puede tener impacto en las condiciones de cumplimiento.


