El secretario de Prensa de CAME, Salvador Femenía, advirtió que el consumo sigue en baja en Argentina. A pesar de cierta estabilidad, los comerciantes operan con márgenes reducidos y dificultades para sostener sus negocios.
El consumo en Argentina continúa en retroceso. Así lo expresó Salvador Femenía, vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), quien aseguró que el sector no logra levantar cabeza tras la caída registrada en 2023.
“El consumo no repunta. Lo que estamos viendo es una caída sobre otra caída”, explicó en diálogo con Radio Rivadavia. Según detalló, mayo de 2024 mostró una nueva baja en comparación con el mismo mes del año anterior, que ya había reflejado una contracción del 7%.
Femenía señaló que, si bien algunos comerciantes experimentan “más estabilidad” y una leve mejora en la previsibilidad, esa situación se da únicamente por la implementación de fuertes promociones. “La estabilidad llega a fuerza de descuentos, pagos en efectivo y beneficios que salen del bolsillo del comerciante”, subrayó.
El resultado es una rentabilidad extremadamente baja, que dificulta cubrir los costos fijos, especialmente en un contexto de tarifas actualizadas y carga impositiva constante. “Es muy difícil amortizar los gastos operativos cuando los márgenes son cada vez más chicos”, agregó el dirigente.
Desde CAME también pusieron el foco en la caída del poder de compra del consumidor. “A la gente le aumentaron los gastos y tiene menos disponibilidad para consumir”, explicó Femenía. Esta combinación de factores genera un escenario complejo para el comercio minorista, donde se acumulan meses de ventas en baja sin señales claras de recuperación.
La advertencia de CAME refleja una preocupación creciente en el sector pyme: el consumo no muestra signos de recuperación, mientras los comercios enfrentan mayores costos y rentabilidad limitada. Sin políticas de alivio impositivo y reactivación económica, el panorama para la segunda mitad del año se mantiene incierto.


