Un informe de la Fundación Sargento Baigorria reveló que en San Luis se triplicó la cantidad de jóvenes que abandonan sus estudios para incorporarse al mercado laboral. “No es malo que trabajen, lo preocupante es que lo hagan por necesidad y no puedan continuar su formación”, alertó Jorge Niño, presidente de la institución.
Un estudio que revela una tendencia preocupante
El estudio, basado en encuestas a 127 hogares y 417 personas de la ciudad de San Luis, expone una problemática creciente: cada vez más jóvenes abandonan sus estudios secundarios o universitarios para insertarse en el mercado laboral, impulsados por la necesidad económica familiar.
“Hay un crecimiento importante en el número de chicos que dejan de estudiar para llevar dinero a sus hogares. No porque sea malo que trabajen, sino porque eso les impide desarrollarse profesionalmente”, explicó Niño.
¿Qué muestra el relevamiento?
La encuesta comparó datos obtenidos entre 2024 y 2025. En 2024 se entrevistaron 53 hogares (193 personas); en 2025, 74 hogares (224 personas). La muestra fue recolectada de forma aleatoria por un equipo de 25 encuestadores, a través de vínculos de cercanía no familiares.
“Las preocupaciones más recurrentes entre los encuestados fueron la seguridad y el trabajo”, detalló el titular de la fundación.
Además del crecimiento del abandono escolar, el informe revela datos logísticos clave:
- Solo el 2% de los estudiantes accede a sus centros educativos caminando.
- Un 33% depende del transporte público, un 32% lo hace en auto, 25% en bicicleta, y 8% en moto.
“Esto indica que muchos centros educativos están lejos del hogar de los estudiantes, lo que implica mayores costos económicos y de tiempo”, sostuvo Niño.
Educación, trabajo y crisis económica
Y señaló que el deterioro de la economía nacional ha generado una presión directa sobre los jóvenes. “Muchos abandonan sus estudios porque tienen que salir a trabajar para colaborar con el sustento de sus familias. Lo hacen en un contexto de fuerte aumento del trabajo informal, donde el empleo registrado escasea”, subrayó.
“El Estado debe dar respuesta. Si la población crece, también deberían crecer la cantidad de escuelas y políticas de contención social”, planteó.
Reflexión, análisis y propuestas
La Fundación Sargento Baigorria no solo difunde los resultados de sus estudios, sino que también los discute internamente y en espacios políticos. Desde allí, apuntan a generar conciencia y aportar información útil para el diseño de políticas públicas.
“Queremos que los legisladores, dirigentes y tomadores de decisión cuenten con datos que les permitan entender lo que está pasando en nuestra sociedad. Este informe debe servir para reflexionar y, sobre todo, para actuar con urgencia”, concluyó Niño.


