El presidente Javier Milei arribó a Bahía Blanca para coordinar las acciones de asistencia en las zonas más afectadas por las inundaciones y los daños provocados por el trágico temporal del viernes. Acompañado de su hermana, Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el mandatario se dirigió al centro de operaciones y junto a los ministros de Seguridad y Defensa, Patricia Bullrich y Luis Petri, evalúan las zonas prioritarias para su recorrido.
Críticas y presencia inesperada
La visita de Milei fue sorpresiva, ya que no estaba prevista en la agenda oficial. Sin embargo, el viaje se realizó luego de las fuertes críticas de la ex presidenta Cristina Kirchner, quien acusó al mandatario de una «desconexión con los que sufren», apuntando a la falta de presencia del presidente en medio de la catástrofe.
Respuesta del gobierno ante la tragedia
El Gobierno Nacional desplegó una serie de recursos para mitigar los efectos del desastre. El Ministerio de Defensa envió seis aviones Hércules cargados con insumos esenciales como materiales de construcción, artículos de higiene, colchones, frazadas e insecticidas. Sin embargo, fuentes oficiales informaron que, debido a un requerimiento del juez federal Sebastián Casanello, no se enviaron alimentos, ya que todos los productos almacenados fueron entregados previamente.
Además, el Ministerio de Salud envió ambulancias, medicamentos y un hospital móvil con 40 camas para reforzar el sistema de emergencias.
Asistencia económica y reconstrucción
El Gobierno también destinó $10 mil millones a la provincia de Buenos Aires para afrontar los daños, aunque el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, declaró que se necesitarán al menos $400 mil millones para reconstruir la ciudad. Ante la magnitud de los daños, el oficialismo no descarta solicitar apoyo económico a organismos internacionales para incrementar las transferencias a la región.


