Carlos Oroño, trabajador despedido de FATE, afirmó que lo detuvieron junto a tres compañeros durante el operativo de seguridad desplegado en el Obelisco el viernes pasado, mientras protestaba contra el cierre de la fábrica de neumáticos.
Los trabajadores de FATE se movilizaron en las primeras horas del viernes en el centro de la ciudad de Buenos Aires, junto a empleados de Georgalos —otra empresa en conflicto— y agentes de salud del Hospital Garrahan. La intención era visibilizar la situación que atraviesan por las políticas del gobierno de Javier Milei.
Represión en plena movilización
En medio de la protesta, un impresionante operativo policial de CABA los reprimió. Los manifestantes también iban a marchar contra la reforma laboral que el Senado trató y aprobó ese mismo día.
«Era para limitarnos y que no lleguemos«, sostuvo Oroño, y acusó a las fuerzas de buscar invisibilizar el conflicto que atraviesan los trabajadores.
El trabajador remarcó: «Era cantidad de policías con chalecos y personas de civil, que no sabemos si eran policías o no, que nos detuvieron a las piñas; vinieron a provocar para que reaccionemos y engrosar más la causa judicial».
La lucha continúa
Los trabajadores de FATE mantienen su permanencia en la planta de San Fernando, provincia de Buenos Aires, a la espera de la reapertura de la fábrica. Mientras tanto, aguardan que se respete la conciliación obligatoria y recibir el pago de la quincena correspondiente.
La semana pasada, el gremio SUTNA y autoridades de la compañía mantuvieron reuniones en el Ministerio de Trabajo, pero no hubo ninguna propuesta concreta para solucionar el conflicto.
Oroño resumió la situación: «No tenemos ninguna solución, la empresa no cumple las leyes y nosotros somos castigados por la Policía«.
Este lunes, los trabajadores se reunirán en asamblea para determinar los pasos a seguir en su lucha.


