El caso de femicidio en Salta que sacudió a la localidad de Campo Quijano tuvo un giro este fin de semana: Orlando Serapio fue detenido tras permanecer 11 días prófugo, acusado de asesinar a su exesposa, Natalia Cruz, el 17 de febrero. El hombre fue encontrado oculto en una cueva de la Quebrada del Toro, mientras la familia de la víctima exige prisión perpetua. El crimen reavivó el dolor de una familia marcada por otro femicidio ocurrido años atrás.
Un nuevo femicidio que golpea a la misma familia
Natalia Cruz fue hallada gravemente herida en su vivienda de Campo Quijano, con un cable alrededor del cuello. Aunque fue trasladada de urgencia al Hospital Francisco Herrera, murió antes de recibir asistencia médica.
El principal acusado es su expareja, Orlando Serapio, con quien había mantenido una relación de casi dos décadas y tenía hijos en común. Tras el ataque, el hombre confesó el crimen a su exsuegra y escapó vestido con ropa liviana, iniciando una intensa búsqueda policial.
La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, lo imputó por homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género, además de tres hechos de desobediencia judicial. El acusado se negó a declarar y continuará detenido.
Antecedente trágico: otro femicidio en 2017
El drama familiar se remonta a diciembre de 2017, cuando Amira, hermana de Natalia, fue asesinada a los 17 años por su novio en el barrio San Jorge. Aquella causa fue investigada como femicidio seguido de suicidio, ya que el agresor se quitó la vida en el mismo lugar.
“Nunca nos recompusimos”, expresó Azucena Colque, hermana de ambas víctimas, quien volvió a Salta tras el reciente crimen. La familia, compuesta por cinco hermanas y dos hermanos, quedó atravesada por dos hechos de violencia extrema en menos de una década.
Violencia previa y denuncia por acoso
Según el entorno de Natalia, la relación con Serapio estaba finalizada desde noviembre del año pasado. La mujer había comenzado a estudiar y trabajar, iniciando una nueva etapa de independencia.
De acuerdo con el testimonio de su hermana, existía una restricción perimetral vigente por hostigamiento. El acusado habría abandonado su empleo y continuado acosándola tras la separación.
La familia sostiene que el ataque fue planificado y que el agresor no aceptó la decisión de Natalia de reconstruir su vida.
La captura en la “Casa del Diablo”
El operativo que culminó con la detención involucró a más de 60 efectivos de la División General de Investigaciones del Valle de Lerma, canes especializados y drones térmicos.
Serapio fue localizado en una cueva cercana a la Estación Diego de Almagro, en la Quebrada del Toro, a unos 70 kilómetros de la capital salteña. El sitio es conocido por los lugareños como la “Casa del Diablo”, una zona inhóspita de la precordillera.
Fuentes de la investigación señalaron que el sospechoso estaba deshidratado y en malas condiciones físicas, aunque tenía provisiones, lo que podría indicar colaboración de terceros.
La madre de Natalia pidió públicamente prisión perpetua para el acusado. La familia aseguró haber vivido días de miedo mientras el sospechoso permanecía prófugo, con custodia policial en el domicilio materno.
Azucena Colque afirmó que continuará impulsando el reclamo para evitar que el caso quede impune y para visibilizar la violencia de género en la provincia.


