El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, evalúa emitir un bono para cancelar deudas con empresas constructoras por obras públicas que el gobierno de Javier Milei decidió continuar. La propuesta surge en medio de una caída en la recaudación fiscal cercana al 10% en febrero, que dejó al Estado con dificultades para cumplir los pagos comprometidos con el sector.
Ante la falta de recursos en las cuentas públicas, el Ministerio de Economía analiza ofrecer a las empresas constructoras un bono financiero como forma de cancelar las deudas generadas por trabajos de infraestructura que siguen en ejecución.
La iniciativa sería presentada en los próximos días a representantes de Camarco, la Cámara Argentina de la Construcción. La propuesta contempla un esquema similar al Bopreal, el título de deuda que el Gobierno emitió para regularizar compromisos pendientes con importadores acumulados hasta diciembre de 2023.
Según el plan que se estudia, el bono podría negociarse en el mercado secundario y su aceptación sería voluntaria para las compañías.
Caída de la recaudación complica el pago a proveedores
El contexto fiscal explica la búsqueda de esta alternativa. Durante febrero, la recaudación tributaria registró una fuerte caída cercana al 10%, lo que redujo la disponibilidad de fondos del Tesoro.
Especialistas en presupuesto señalan que el Gobierno intenta mantener el superávit fiscal, por lo que se analizan mecanismos para postergar o reestructurar pagos del Estado.
Al mismo tiempo, el Ministerio de Economía enfrenta el desafío de no paralizar por completo la actividad económica, en un escenario que algunos analistas describen como cercano a una estanflación, con estancamiento y presión inflacionaria.
Obras públicas limitadas y en revisión
Durante la campaña electoral y desde el inicio de su gestión, el presidente Javier Milei mantuvo una postura crítica hacia la obra pública, a la que calificó como un mecanismo ineficiente de gasto estatal.
Como resultado, la mayoría de los proyectos heredados del gobierno anterior quedaron paralizados. Sin embargo, algunos trabajos continuaron, especialmente:
- Mejoras en la red ferroviaria
- Tramos específicos de rutas
- Obras financiadas con créditos de organismos internacionales, como la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina)
Estos proyectos requieren que el Estado argentino cumpla con compromisos financieros previamente asumidos.
Empresarios del sector muestran desconfianza
En el sector de la construcción existe resistencia inicial a la propuesta del bono. Empresas nucleadas en Camarco manifestaron dudas sobre la viabilidad y el valor de un instrumento financiero vinculado a la obra pública.
Entre los empresarios también pesa el clima político alrededor del tema, ya que tanto Milei como Caputo criticaron duramente el sistema de obra pública en el pasado, lo que genera incertidumbre sobre el respaldo y la continuidad de estos proyectos.


