El presidente de Chile, José Antonio Kast, anunció este miércoles la construcción de barreras físicas en la frontera con Bolivia para frenar el ingreso de migrantes sin documentación. La medida fue presentada durante su primer día de gobierno y forma parte de un paquete de decretos destinados a endurecer la política migratoria del país.
El mandatario instruyó al Ejército chileno a reforzar la vigilancia en la zona norte y colaborar en la instalación de estas estructuras fronterizas, en un intento por controlar el ingreso irregular de extranjeros, principalmente provenientes de Venezuela.
Primeras medidas migratorias del nuevo gobierno
Durante una ceremonia oficial en la que firmó seis decretos iniciales, tres de ellos vinculados a la migración irregular, Kast solicitó al jefe del Ejército, Pedro Varela, ampliar los controles en la frontera.
Según explicó el presidente, la colaboración militar será clave para incrementar la presencia de personal en la zona y avanzar con la construcción de barreras destinadas a impedir cruces ilegales.
La decisión responde a una de las promesas centrales de su campaña: endurecer la política migratoria en Chile y combatir el ingreso irregular al país.
Migración irregular: cifras que preocupan al gobierno
Datos oficiales citados por la nueva administración señalan que alrededor de 337.000 extranjeros viven actualmente en Chile sin documentación, muchos de los cuales ingresaron por pasos fronterizos no habilitados en el norte del territorio.
En ese contexto, el gobierno considera que reforzar la frontera con Bolivia es una medida clave para contener el flujo migratorio irregular.
Durante la campaña electoral, Kast planteó un plan para deportar cerca de 340.000 migrantes en situación irregular, la mayoría de origen venezolano.
El nuevo mandatario también cuestionó la gestión del gobierno anterior encabezado por Gabriel Boric, al que acusó de haber generado “caos, desorden e inseguridad”.
Ya instalado en el poder, anunció que impulsará una auditoría en todos los ministerios para evaluar el estado en el que recibió la administración pública.
Además, como gesto de austeridad, aseguró que residirá junto a su esposa en el Palacio de La Moneda, en lugar de utilizar residencias privadas financiadas por el Estado.
Un cambio político en el escenario chileno
Kast, abogado de profesión, se convirtió en el primer presidente chileno en democracia que ha expresado respaldo a la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Hasta ahora, el único gobierno conservador reciente había sido el de Sebastián Piñera, quien gobernó en dos períodos.
La ceremonia de asunción contó con la presencia de diversos líderes internacionales, entre ellos el rey de España Felipe VI y varios presidentes latinoamericanos. Sin embargo, el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva canceló su asistencia a último momento por cuestiones de agenda.
Horas antes del acto, Kast presentó oficialmente a su gabinete de 24 ministros, compuesto en gran parte por profesionales provenientes del sector privado y del ámbito académico.
Entre los principales nombres del equipo se destacan el economista Jorge Quiroz en Hacienda, la exfiscal Trinidad Steinert en Seguridad Pública y el exparlamentario Claudio Alvarado en Interior.


