El Gobierno nacional implementó una reforma en el sistema de certificación ambiental para vehículos en Argentina. La medida, oficializada este viernes mediante la Resolución 263 publicada en el Boletín Oficial, fue impulsada por la Secretaría de Turismo y Ambiente de la Jefatura de Gabinete. El objetivo es simplificar trámites, reducir costos y agilizar la homologación de vehículos fabricados o importados, permitiendo validar certificaciones extranjeras sin repetir ensayos técnicos en el país.
Cambios en la certificación ambiental vehicular
La normativa introduce modificaciones en el proceso para obtener la Licencia para Configuración Ambiental (LCA), requisito obligatorio para la circulación de vehículos. Esta licencia certifica que las unidades cumplen con los límites establecidos de emisiones contaminantes, ruidos y radiaciones.
A partir de ahora, se habilita un esquema más flexible que permite validar homologaciones sin la presentación de protocolos técnicos locales. Esto implica que certificaciones emitidas en otros países podrán ser reconocidas directamente, siempre que respeten los estándares vigentes en Argentina.
Nuevas validaciones y alcance internacional
Dentro del nuevo sistema, la Subsecretaría de Ambiente podrá emitir dos tipos de constancias: la Validación de Homologación Ambiental Extranjera y la Validación de Homologación Ambiental Local. Ambas tendrán la misma validez que la LCA ante los registros automotores.
Además, se aceptarán certificaciones de organismos internacionales, incluyendo normas de Naciones Unidas, estándares europeos y regulaciones de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Esta apertura busca evitar duplicación de ensayos y facilitar la incorporación de vehículos al mercado.
Objetivos: menos costos y mayor agilidad
Según fuentes oficiales, la reforma apunta a reducir la carga administrativa y abaratar los costos asociados a la certificación. También busca acelerar los tiempos de aprobación de nuevos modelos, en línea con una política de simplificación regulatoria.
La Subsecretaría de Ambiente tendrá la facultad de definir procedimientos técnicos, reconocer laboratorios con acreditación internacional y adaptar los estándares a normativas globales.
Controles, estándares y digitalización
El nuevo esquema no elimina los controles. Por el contrario, se refuerzan las instancias de fiscalización, permitiendo auditorías para verificar el cumplimiento ambiental en distintas etapas, desde la producción hasta la comercialización.
Se mantienen como referencia estándares como EURO 5a para vehículos livianos y EURO V para pesados, junto con equivalentes de Estados Unidos y Brasil.
Otro punto clave es la digitalización de los trámites a través de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD), lo que permitirá gestionar certificaciones de forma más ágil. También se establecen aranceles específicos con actualización automática.
Casos especiales y coordinación institucional
La resolución contempla situaciones particulares, como importaciones individuales o vehículos sin licencia previa. En estos casos, se prevé la emisión de certificados de seguridad vehicular en conjunto con organismos como la Agencia Nacional de Seguridad Vial y el Ministerio de Justicia.


