La avena overnight, también llamada avena remojada o avena trasnochada, es ideal para quienes buscan desayunos rápidos, nutritivos y saciantes, y se adapta a dietas veganas, sin gluten o altas en proteínas. No solo es una bomba nutritiva que podemos personalizar y disfrutar, sino que además se hace sola, mientras se remoja, por lo que es un considerable ahorro de tiempo en esas mañanas a las corridas de la semana.
Este tipo de preparación de la avena consiste solo en dejar copos de avena en remojo toda la noche en leche, bebida vegetal o agua. Podemos elegir la avena tradicional o la instantánea. Luego, la lista de agregados es infinita y a gusto: yogur, frutas, semillas o frutos secos para mejorar sabor y textura. Al día siguiente, se obtiene un desayuno cremoso y consistente, similar a una crema, listo para tomar o llevar. Aunque lo común es comerla fría como un postre, podemos entibiarla.
Otra ventaja de esta avena es que podemos preparar varios recipientes para la semana, ya que se conserva hasta 5 días.
Tiene versatilidad nutricional: se puede enriquecer con frutas, semillas, nueces, manteca de maní, miel o yogur e incluso proteína vegetal, aumentando vitaminas, minerales y antioxidantes.
Ingredientes
? taza de avena tradicional
¼ de cucharadita de canela molida
1 cucharada de semillas de chía
1 cucharada de manteca de maní
½ taza de leche a elección para una consistencia muy espesa, o hasta ? taza de leche para una consistencia más liviana
½ taza de fruta fresca
Miel o endulzante a gusto y totalmente opcional
En un tarro o bowl, combinar la avena con las semillas de chía y la manteca de maní. Añadir un chorrito de leche y mezclar. A continuación, poner el resto de la leche y remover.
Cubrir con la fruta que prefieras, por gusto o salud. Atención: podemos hacer esto también por la mañana.
Colocar una tapa y refrigerar toda la noche. En ese tiempo la avena se ablanda, absorbe líquido, suelta su fibra y se convierte en una preparación cremosa.
Por la mañana, le agregamos un endulzante como miel o edulcorante, más frutos secos, fruta fresca, yogur natural… ¡Y listo el desayuno!
Fuente: Pronto


