En septiembre de 2023, la policía británica encontró los cadáveres de Louis y John McCullough, de 71 y 70 años, en una casa en Great Baddow, un pueblito en los suburbios de la ciudad de Chelmsford. Este doble asesinato no fue uno más, sino que se trató de uno de los parricidios más impactantes de la historia criminal moderna en el Reino Unido.
Virginia McCullough, la hija de las víctimas, fue la encargada de matarlos salvajemente: a su padre le quitó la vida mediante envenenamiento, mientras que a su madre la asesinó a puñaladas en el pecho. Sin embargo, el horror no terminó ahí: la mujer mató a sus padres en 2019 y convivió con sus cadáveres hasta 2023.
Este brutal parricidio generó tal conmoción en la sociedad que hasta los investigadores más experimentados de la policía local quedaron en shock, según reveló el detective superintendente y jefe de delitos mayores de la Policía de Essex, Rob Kirby.
El tranquilo y apacible Great Baddow, con apenas 14.000 habitantes, quedó marcado para siempre por el estremecedor doble asesinato de los McCullough. La autora, la propia hija del matrimonio, utilizó a su padre como “conejillo de indias”, según confesó ella misma a la policía, para que probara un cóctel de medicamentos con el que planeaba envenenarlos a los dos.
El 17 de junio de 2019, trituró varios remedios que los médicos le habían recetado a John y los mezcló con sus bebidas alcohólicas. La combinación resultó fatal para él. De hecho, cuando Virginia regresó al hogar a eso de las 6 de la mañana, su muerte ya se había concretado. A su madre, en cambio, la dosis solamente la sedó. Para evitar que sobreviviera y descubriera el crimen, la hija culminó el trabajo de la forma más cruel: le pegó un martillazo en la cabeza y luego la apuñaló varias veces en el pecho.
“Cuando la golpeaba era como si alguien tocara mal el xilofón”, recordó la asesina en declaraciones a la policía. Luego de matarlos, compró guantes de látex y bolsas de dormir por internet y fabricó un mausoleo casero con mampostería en el estudio que había en uno de los ambientes de la casa, y colocó allí el cadáver de su papá. A Louis, por su parte, la ocultó “atrás de la cama, al fondo, al lado del lavamanos”, según se la escuchó confesar en un video grabado por los policías durante el allanamiento en el que la detuvieron.
Fuente: TN


