El Índice de Calidad Legislativa del sitio Parlamentario volvió a exponer la escasa participación de una legisladora nacional de San Luis. Se trata de la senadora libertaria Ivanna Arrascaeta, quien pronunció una sola palabra en todo el año 2025 durante las sesiones del Senado.
Según el informe, fue la senadora que menos habló de los 72 representantes provinciales en la Cámara alta.
Un año con intensa actividad legislativa
El reporte remarca que 2025 fue un año con mucha actividad parlamentaria, a pesar de tratarse de un año electoral.
En total, durante las sesiones del Senado se pronunciaron 633.805 palabras a lo largo del año legislativo, lo que muestra un alto nivel de debates e intervenciones.
En ese contexto, el senador formoseño José Mayans volvió a encabezar el ranking por séptima vez consecutiva, con 47.997 palabras pronunciadas en el recinto.
El segundo lugar fue nuevamente para el radical Martín Lousteau, con 36.592 palabras, mientras que el tercer puesto lo ocupó el fueguino Pablo Daniel Blanco, con 25.089 palabras en su último año como legislador.
Presencia oficialista y senadores de San Luis
Recién en el cuarto lugar aparece un senador oficialista: Ezequiel Atauche, quien además presidía la Comisión de Presupuesto y Hacienda y pronunció 21.849 palabras.
El quinto lugar fue para Juliana Di Tullio, seguida por la mendocina Anabel Fernández Sagasti.
El primer senador de San Luis en el ranking aparece en el séptimo puesto: Fernando Salino, con 20.349 palabras pronunciadas en el recinto durante el año.

En tanto, el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, quedó en el noveno lugar. Su participación suele verse reducida porque con frecuencia preside las sesiones en reemplazo de la vicepresidenta Victoria Villarruel cuando ella se retira del recinto.
Una sola palabra en todo el año
El informe señala que ningún senador terminó el año con cero palabras, pero la senadora sanluiseña Ivanna Arrascaeta quedó muy cerca de ese registro.
Durante todo 2025 solo pronunció la palabra “sí”, al responder una votación en el recinto, y quedó última en el ranking nacional de participación.
El dato volvió a abrir el debate sobre la actividad legislativa, la representación política y el rol de los legisladores en el Congreso.


