Una científica argentina fue detenida en Brasil en el marco de una investigación por la presunta sustracción de un virus peligroso en un laboratorio de alta seguridad. Se trata de Soledad Palameta Miller, investigadora de 36 años vinculada a la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp), quien fue arrestada tras detectarse la desaparición de material biológico el 13 de febrero. Aunque recuperó la libertad, continúa imputada mientras avanza la causa judicial.
El hecho ocurrió en un laboratorio de nivel 3 de bioseguridad, una categoría destinada al manejo de agentes capaces de provocar enfermedades graves y con potencial de transmisión aérea.
La desaparición del material fue detectada a mediados de febrero, pero el caso se mantuvo bajo reserva hasta el 23 de marzo, cuando las autoridades de la universidad lo hicieron público.
A partir de ese momento, intervino la Policía Federal de Brasil junto con la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), iniciando una investigación que derivó en allanamientos y en la recuperación de las muestras sustraídas.
Quién es Soledad Palameta Miller
Palameta Miller es licenciada en Biotecnología egresada de la Universidad Nacional de Rosario y desarrolló gran parte de su carrera en Brasil.
Se desempeñaba como docente, investigadora y coordinadora en el Instituto de Biología de la Unicamp desde 2022. Su trabajo estaba enfocado en la vigilancia epidemiológica y el desarrollo de diagnósticos y tratamientos vinculados a virus transmitidos por alimentos y agua.
Además, cuenta con experiencia en proyectos sobre vectores virales, inmunoterapia y anticuerpos monoclonales aplicados al tratamiento del cáncer. También realizó estudios de posdoctorado en virología y participó en investigaciones sobre vacunas y pruebas diagnósticas.
La investigación judicial
Tras los primeros avances del caso, la científica fue detenida y trasladada a una unidad penitenciaria en San Pablo, aunque fue liberada al día siguiente bajo condiciones judiciales.
Según el informe de la Policía Federal, enfrenta cargos por:
- Hurto agravado
- Fraude procesal
- Transporte ilegal de organismos genéticamente modificados
Las autoridades no brindaron detalles sobre el tipo de virus involucrado, argumentando que podría afectar el desarrollo de la investigación.
La defensa de la investigadora sostiene que no existen pruebas concluyentes que demuestren el robo. Según su versión, el uso del laboratorio se debía a la falta de infraestructura propia para sus investigaciones.
En paralelo, los investigadores no descartan la posible participación de otras personas, incluso del entorno cercano de la acusada.
El caso también abrió un debate sobre las condiciones laborales dentro del ámbito científico, especialmente en relación con el acceso a recursos e instalaciones adecuadas.
Desde la Unicamp aseguraron que se trató de un hecho aislado y que los laboratorios operan bajo estrictos protocolos de bioseguridad.
Asimismo, confirmaron que todo el material recuperado quedó bajo custodia de las autoridades federales y fue enviado a organismos especializados para su análisis.
La universidad inició además una investigación interna para esclarecer lo sucedido.


