Trump evalúa ocupar Kharg, clave petrolera de Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno podría avanzar sobre el control del petróleo de Irán y no descartó una eventual toma de la isla de Kharg, un enclave estratégico ubicado en el Golfo Pérsico. Las declaraciones se producen en medio de un contexto de creciente tensión militar en la región y tras un reciente ataque estadounidense en esa zona.

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Contexto de las declaraciones

Durante una entrevista con el Financial Times, Trump expresó abiertamente su interés en administrar los recursos energéticos iraníes, uno de los principales productores de petróleo a nivel mundial.

El mandatario sostuvo que esta posibilidad forma parte de un abanico de opciones en el marco del conflicto que involucra a Estados Unidos e Israel frente a Irán. Además, desestimó las críticas internas a su postura y reforzó su visión estratégica sobre el control energético.

Kharg: el corazón petrolero de Irán

Un enclave clave para la economía iraní

La isla de Kharg concentra cerca del 90% de las exportaciones de crudo de Irán, lo que la convierte en una pieza fundamental para su economía. Ubicada frente a la costa de la provincia de Bushehr, posee una superficie aproximada de 22 kilómetros cuadrados y está bajo estricta vigilancia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.

El acceso a este territorio es altamente restringido, debido a su valor estratégico y a la infraestructura petrolera que alberga.

Producción y exportación

Desde Kharg se canaliza el petróleo extraído de distintos yacimientos, transportado mediante oleoductos submarinos hacia terminales de almacenamiento y exportación.

En febrero de 2026, Irán superó los 3 millones de barriles diarios exportados desde esta isla, consolidando su papel central en el mercado energético global.

El 13 de marzo, Trump confirmó a través de sus redes sociales que fuerzas estadounidenses llevaron adelante un bombardeo sobre la isla de Kharg. Según explicó, el operativo fue uno de los más intensos ejecutados por el Comando Central, aunque aclaró que no se destruyeron instalaciones petroleras.

El presidente justificó esta decisión en razones estratégicas, al considerar que un daño total a la infraestructura podría generar un fuerte impacto en los mercados internacionales de energía.

Trump también lanzó advertencias sobre el control del Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio marítimo de petróleo. Señaló que cualquier interferencia por parte de Irán podría derivar en una respuesta militar más contundente.

Además, instó a las fuerzas iraníes a rendirse para evitar una escalada mayor y reiteró su postura de impedir que el país desarrolle armamento nuclear.


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