Crisis en Granja Tres Arroyos: menos producción y cheques rechazados

La empresa avícola Granja Tres Arroyos atraviesa una de las etapas más complejas de su historia reciente en Argentina. En medio de un deterioro financiero marcado por miles de cheques rechazados, la compañía enfrenta ahora una caída en su producción tras la pérdida de productores integrados, lo que pone en duda su capacidad operativa y su liderazgo en el sector.

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Cheques rechazados y presión financiera

Según datos del Banco Central de la República Argentina, la firma acumula una importante cantidad de cheques sin fondos a través de sus principales sociedades.

Cifras clave

  • Más de 1.200 cheques rechazados por unos $20.100 millones en la firma principal.
  • La empresa vinculada Wade suma 412 cheques por cerca de $3.500 millones.
  • Avex registra 373 documentos rechazados por alrededor de $2.800 millones.

En total, el grupo supera los $26.400 millones en cheques rechazados, reflejando una creciente tensión financiera que se profundizó en los últimos meses.

Pérdida de productores y caída en la producción

Más allá de la situación económica, el mayor foco de preocupación en el sector avícola es la pérdida de productores integrados, una pieza central del modelo de negocio de la empresa.

Fuentes del sector indican que:

  • Alrededor de 120 productores dejaron de trabajar con la compañía.
  • Esto representa cerca del 60% de su red de integrados.

Esta salida impacta directamente en la capacidad de crianza y abastecimiento, reduciendo el volumen disponible para la faena.

Derrumbe en la faena diaria

El impacto operativo ya es visible en los niveles de producción.

Caída del volumen

  • Antes: cerca de 700.000 pollos diarios.
  • Actualidad: alrededor de 200.000 pollos por día.

Esta reducción marca un fuerte retroceso en la escala industrial que durante años posicionó a la empresa como líder del mercado.

Ajuste interno y reducción de personal

El proceso de crisis también se trasladó a la estructura laboral.

  • La empresa llegó a tener más de 1.500 empleados.
  • Actualmente cuenta con aproximadamente 700 trabajadores.

La reducción se concretó mediante retiros voluntarios, jubilaciones, recortes de horas extras y desvinculaciones.

El negocio avícola depende en gran medida del volumen para sostener su rentabilidad. En este contexto, la caída de producción no solo implica menores ingresos, sino también una pérdida de eficiencia operativa.

La combinación de:

  • Menos productores
  • Menor faena
  • Reducción de estructura

plantea un escenario en el que la compañía enfrenta dificultades para sostener su tamaño histórico.


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