La directora del Centro de Día Newen de Villa Mercedes, María José Ulloa, expuso la situación crítica que atraviesan las instituciones que trabajan con personas con discapacidad.
La demora en los pagos del programa nacional “Incluir Salud” puso en riesgo la continuidad de los servicios y obligó a recurrir a un préstamo del Gobierno provincial.
Un centro con 21 años y 30 puestos de trabajo en riesgo
El Centro de Día Newen funciona desde hace más de dos décadas en Villa Mercedes y asiste a personas con discapacidades severas y profundas. Recibe concurrentes de distintas localidades como Juan Llerena, Justo Daract y Fraga.
“Hace 21 años que atendemos a personas con discapacidades severas y profundas”, contó Ulloa.
La institución cuenta con alrededor de 30 trabajadores en relación de dependencia, lo que la convierte en una fuente de empleo clave en la ciudad. Además, brinda desayuno, almuerzo y merienda a los asistentes.
Pagos atrasados y caída en la asistencia
El principal problema es la falta de actualización de aranceles y el atraso en los pagos nacionales, lo que impacta en todo el sistema de prestaciones.
“Cuando hay un atraso en el pago de aranceles, todas las prestaciones quedan a la deriva. El centro no tiene cómo funcionar”, advirtió.
Préstamo provincial para evitar cierres
“El préstamo es muy importante porque permite arrancar de nuevo ese ciclo y sostener la prestación”, señaló Ulloa.
El monto deberá devolverse en 12 cuotas sin interés. La ayuda llegó tras un encuentro con el gobernador Claudio Poggi durante una actividad en Villa Mercedes este lunes.
Dos meses sin cobrar y deudas acumuladas
La directora confirmó que el centro atravesaba un atraso de dos meses en los pagos, lo que generó endeudamiento y dificultades para cumplir con salarios y servicios.
“Tuvimos que endeudarnos, frenar inversiones y sostener todo con lo mínimo”, relató.
La situación se repite en otras instituciones del país, con demoras que incluso superan ese plazo.
Impacto social y sanitario
Ulloa dijo que el cierre de centros tendría consecuencias graves para las personas con discapacidad y sus familias: “El cierre vulnera derechos y genera problemas de salud muy complejos. No solo afecta a la persona, sino a toda la familia”.
También alertó sobre el impacto en otros sistemas: “Se sobrecargarían las escuelas y el sistema de salud”.
Falta de respuesta nacional
La directora de Newen remarcó que el problema es estructural y depende del Gobierno nacional: “Lo que vemos es que no hay escucha. La complejidad económica que vivimos no la habíamos tenido antes”.
Además, cuestionó la mirada sobre el sector: “Se cree que es un gasto, pero las instituciones generan trabajo y movimiento económico”.


