El juez federal de Villa Mercedes, Juan Carlos Nacul, cuestionó a las autoridades del Instituto Nuestra Señora del Carmen de Villa Mercedes luego de que trascendiera que alumnos de 13 años habrían fumado marihuana en un recreo dentro del establecimiento.
De acuerdo con la información que dieron a conocer medios de esa ciudad, un grupo de estudiantes de 2° Año del colegio habría utilizado un vapeador para consumir. Desde la institución admitieron la situación, pero señalaron que no fumaron marihuana, sino un e-líquido sabor frutilla.
¿Marihuana o frutilla?
Nacul, en declaraciones a la prensa, apuntó contra las autoridades y el personal de la escuela: «Supimos que hubo una suerte de fumata en un colegio religioso y que, consultados, no era marihuana, era frutilla. Pero ¿Quién fue el que determinó eso? ¿Qué médico, bioquímico, especialista en estupefacientes pudo determinar que no era estupefaciente alucinógeno?» , criticó.
Consideró que el Colegio estuvo «muy mal» en «destruir la prueba, no preservar la prueba» .
«Muy mal los preceptores y los profesores de no denunciar este hecho. Ellos están obligados por la Ley del Ministerio Público de la Nación, del Ministerio de Educación de la Nación, de poner en conocimiento a las autoridades que correspondan» , siguió el juez.
La necesidad de intervención judicial
En ese sentido, remarcó que la intervención de la Fiscalía Federal o de la Policía Federal habría permitido el secuestro de los elementos «para determinar, los bioquímicos, si era marihuana o no; y, en ese caso, actuar en consecuencia» .
«No me preocupa la situación de los chicos, me genera horror y preocupación máxima los mayores que puedan haber facilitado a estos chicos ya sea la marihuana u otra droga, ya sea a título oneroso o gratuito» , agregó el magistrado.
Un llamado a los padres
Además, insistió en que necesita «la colaboración de los padres: tienen que saber dónde están sus hijos, mirarle las pupilas, mirar las conductas, hacer un seguimiento de su comportamiento y cuando vean algo raro es porque algo está pasando» .
«Controlemos a nuestros hijos, controlemos a nuestros nietos, veamos quiénes son los amigos, denunciemos las situaciones, denunciemos con nombre y apellido los kioscos (de droga) y la Fiscalía y este Juzgado van a empezar a actuar» , añadió.
Planteó que «si queremos erradicar la drogadicción, si queremos evitar que nuestros hijos y nietos se sigan muriendo por sobredosis o suicidando por abstinencia, actuemos en forma conjunta; reconozcamos que la droga nos ha invadido» .


