Argentina se posicionó en el puesto 15 del ranking mundial de producción de gas natural, con un volumen anual cercano a los 48.000 millones de metros cúbicos, según datos recientes difundidos a nivel internacional. El país se consolida como uno de los principales actores de Sudamérica y proyecta un fuerte crecimiento impulsado por la demanda global y nuevas inversiones en el sector energético.
Argentina en el ranking global de gas
El listado internacional, elaborado en base a estadísticas energéticas globales, ubica a Argentina entre los principales productores de gas, compartiendo niveles de producción con países como Egipto, Nigeria y Azerbaiyán. Dentro de la región, se destaca como el principal referente sudamericano.
El ranking está liderado por Estados Unidos, que concentra aproximadamente el 25% de la producción mundial, seguido por Rusia. Más atrás se ubican Irán, China, Canadá y Qatar, junto a otros grandes productores como Australia, Noruega y Arabia Saudita.
Contexto global y oportunidad energética
El crecimiento de la demanda internacional de gas natural abre una ventana estratégica para países con capacidad de expansión productiva. Las proyecciones indican que este recurso seguirá siendo clave en la transición energética al menos hasta 2050, principalmente por su rol en la sustitución del carbón.
A este escenario se suma la inestabilidad en rutas energéticas de Medio Oriente, lo que aumenta la relevancia de proveedores considerados confiables. En ese contexto, Argentina aparece como un potencial actor de peso si logra consolidar su infraestructura y reglas de juego para atraer inversiones.
Proyecciones de exportación y escenarios a 2035
Según estimaciones del sector, Argentina podría alcanzar exportaciones energéticas por más de USD 41.700 millones anuales hacia 2035 en un escenario de expansión sostenida. Este crecimiento dependerá de inversiones anuales que oscilarían entre USD 12.000 y USD 21.000 millones durante la próxima década.
El desarrollo se apoyaría en la expansión de la producción no convencional, el aumento de la capacidad de licuefacción de gas y la construcción de infraestructura clave como gasoductos y oleoductos.
En un escenario intermedio, las exportaciones rondarían los USD 22.000 millones, mientras que un escenario más acelerado proyecta cifras similares al expansivo, pero en plazos más cortos.
Recursos y potencial a largo plazo
Argentina cuenta con reservas suficientes para abastecer su demanda interna de gas por más de 200 años y de petróleo por más de un siglo. Este potencial permite no solo garantizar el consumo local, sino también desarrollar una plataforma exportadora a gran escala.
El desafío principal radica en sostener condiciones económicas y regulatorias que incentiven el desarrollo del sector, incluyendo precios competitivos y reducción de cargas fiscales.
Evolución reciente del sector energético
El sector energético argentino atravesó una etapa de caída en la producción hasta 2017, seguida de una recuperación impulsada por el desarrollo de recursos no convencionales, especialmente en Vaca Muerta.
En gas, la mejora comenzó años antes, con políticas de incentivo que permitieron aumentar la producción y reducir la dependencia de importaciones. Este proceso contribuyó a disminuir el déficit energético y a reducir el peso de los subsidios sobre la economía.


