El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que no fijó una fecha límite para el fin de la tregua con Irán, en medio de la creciente tensión en Medio Oriente. La Casa Blanca desmintió versiones sobre un supuesto ultimátum para que Teherán presente una propuesta de paz y ratificó la continuidad del bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, una medida clave en la presión económica sobre el país asiático.
Trump descarta ultimátum y prolonga la tregua
Desde Washington, el gobierno estadounidense negó que exista un plazo de tres a cinco días para que Irán avance en negociaciones. Según voceros oficiales, la estrategia actual prioriza mantener abierta la tregua mientras se evalúan posibles escenarios diplomáticos.
El propio Trump indicó que decidió postergar un eventual ataque militar, una medida que habría tomado tras un pedido directo de Pakistán, buscando evitar una escalada inmediata del conflicto.
Bloqueo naval y presión económica
La Casa Blanca defendió la continuidad del bloqueo en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio mundial de petróleo. Desde el gobierno norteamericano sostienen que esta medida ha debilitado significativamente la economía iraní.
Funcionarios estadounidenses aseguran que Irán se encuentra cerca de una crisis financiera profunda como consecuencia de las restricciones comerciales y marítimas.
Respuesta de Irán y aumento de la tensión
En paralelo, la Guardia Revolucionaria Islámica elevó el tono de sus advertencias. Autoridades militares iraníes afirmaron estar preparadas para responder con “golpes demoledores” ante cualquier agresión.
Estas declaraciones reflejan el clima de alta tensión que persiste en la región, pese a la tregua anunciada.
Contexto del conflicto
El conflicto entre Estados Unidos e Irán atraviesa una etapa crítica marcada por sanciones económicas, amenazas militares y disputas estratégicas en Medio Oriente. El estrecho de Ormuz se mantiene como uno de los principales focos de tensión debido a su importancia para el tránsito energético global.


