El concejal del PRO de Villa Mercedes, Lucas Sapino, presentó un proyecto para sancionar con multas de hasta 480 mil pesos a quienes busquen comida y elementos para vender en la basura. La iniciativa apunta a evitar la dispersión de residuos en los barrios de la ciudad.
Sapino advirtió en su proyecto que muchas personas «rompen, abren, rasgan, desparraman o manipulan bolsas de residuos domiciliarios colocadas en la vía pública para su recolección» . Además, planteó que cualquier vecino puede filmar a quienes buscan en la basura y remitir el video al Tribunal de Faltas para que se apliquen las sanciones.
«Es muy triste»
Azucena Cristina González, encargada del comedor Mis Peques del barrio San José de Villa Mercedes, consideró que ese tipo de proyectos «es muy triste» porque muestra «una indiferencia total para la ciudadanía» .
El comedor que abrió hace más de 10 años hoy asiste a 150 personas los sábados, pero durante la semana atiende a mucha gente en situación de calle. «Cuando empezamos, teníamos 30 niños, ahora son 150 personas a las que les damos de comer los sábados, pero en la semana atendemos a mucha gente que no tiene donde dormir, donde quedarse. Son gente mayor y jóvenes que están en situación de calle. Es tremendo» , remarcó.
«Buscan pan, verdura o lo que encuentren»
González contó que cerca del comedor hay un pequeño basural clandestino donde muchos de los que buscan contención en su espacio también van a buscar entre los residuos. «Buscan pan, verdura o lo que encuentren. Hay niños, mamás, papás que cobran el Plan Alimentar o algún plan social pero no alcanza» , señaló.
La defensa del concejal
En declaraciones a los medios, Sapino dijo que su propuesta «busca orden y limpieza para todos los vecinos de Villa Mercedes, no está pensado para ir en contra de la persona que atraviesa una necesidad, que merece un acompañamiento y respuesta; apunta a quienes rompen bolsas, derraman residuos y generan suciedad, que después perjudica a todos los vecinos» .
«Que recorra los barrios»
González le respondió: «No sé con qué sensación se ha manejado para poder decir eso. Que se ponga una mano en el corazón, que recorra los barrios, que vea las necesidades de familias completas, de niños, de la gente mayor».


