El presidente de la comisión directiva de Bomberos Voluntarios de Merlo, Javier Zavala, rompió el silencio un mes después del episodio que conmocionó a la ciudad durante el superclásico entre Casino y San Martín. Su hijo, un adolescente de 14 años, sufrió graves quemaduras por un artefacto de pirotecnia prohibida. Zavala cuestionó la respuesta institucional, calificó lo ocurrido como una “negligencia” y adelantó que iniciará acciones legales.
El hecho ocurrió cuando el menor festejaba con otros hinchas tras el partido. Un proyectil lo impactó desde atrás y le provocó quemaduras de segundo y tercer grado en la pierna derecha, desde el muslo hasta el tobillo.
En declaraciones a Merlo TV, Zavala sostuvo que “no fue un accidente, sino una negligencia” y apuntó contra quienes debieron controlar la prohibición del uso de pirotecnia, vigente por ordenanza en la ciudad.
Internación, cirugías y dos años de recuperación
El adolescente estuvo cuatro días internado en el Hospital Madre Catalina y luego fue derivado al hospital pediátrico de San Luis, donde pasó más de dos semanas en aislamiento. Requirió entre cinco y seis ingresos a quirófano para curaciones bajo anestesia general, y los médicos evalúan la necesidad de un injerto.
“Mi hijo estuvo con morfina, atravesó mucho dolor y todavía nos quedan dos años de recuperación de la piel por delante” , reveló el padre. También describió el impacto en la vida cotidiana: un mes sin clases, viajes periódicos a San Luis para continuar las curaciones y una rutina atravesada por la incertidumbre.
«Dos fechas de suspensión es una cargada»
Zavala cuestionó la falta de contacto de clubes, autoridades municipales y organismos de control. Ninguno se comunicó formalmente con la familia. También calificó como “una vergüenza” la sanción deportiva aplicada: “Dos fechas de suspensión para un club por algo así es una cargada” , expresó.
El anuncio de acciones legales
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue la decisión de avanzar con la justicia. “Ya es mi decisión. Esto pasa a un plano legal” , afirmó Zavala, quien dejará en manos de su abogado la definición de responsabilidades.
Cuestionó la cadena de controles que falló: autoridades del club, liga, organismos municipales y fuerzas de seguridad. “Primer mortero, primer proyectil, se debería haber suspendido el partido” , planteó.
Agradecimiento y advertencia
Pese a la bronca, Zavala agradeció la atención en el sistema público de salud, tanto en Merlo como en San Luis, y el acompañamiento de vecinos y personas solidarias.
Su mensaje final fue una advertencia y una reflexión: “Hoy le tocó a mi hijo. La próxima puede ser una tragedia” .
A un mes del hecho, el caso reabre el debate sobre el uso de pirotecnia en eventos deportivos, las responsabilidades institucionales y el costo de naturalizar prácticas prohibidas. Esta vez no hubo que lamentar una muerte. Pero, como lo dijo el propio padre, pudo haber sido.
Con información de Infomerlo y Merlo TV


