El locro es uno de los platos más representativos de la cocina argentina y no puede faltar en la mesa del 1° de mayo. La versión con choclo fresco, conocida como huaschalocro, tiene una ventaja enorme sobre el locro tradicional: no requiere remojar el maíz blanco la noche anterior ni horas extra de cocción. Además, podemos añadirle carnes sabrosas y magras en lugar de visceras. El resultado es igual de cremoso, igual de reconfortante y se lleva todos los elogios en la mesa.
Huaschalocro con choclos, verduras y carnes
Rinde: 6 a 8 porciones Tiempo total: 1 hora y 30 minutos aproximadamente Valor nutricional estimado por porción: 420 kcal | 22 g de proteína | 18 g de grasa | 42 g de carbohidratos
Ingredientes:
6 choclos grandes
1,5 kg de zapallo criollo o calabaza
500 g de carne de cerdo (panceta, costillitas o falda)
2 chorizos
1 cebolla grande
2 zanahorias
2 papas grandes
2 cdas. de grasa de cerdo o aceite
Sal, pimienta, comino y ají molido a gusto
Opcional: un chorrito de leche o crema al final, queso fresco, verdeo o cilantro para servir
Cómo se prepara el huaschalocro con verduras y carne
Desgranar los choclos y reservar los granos. En una olla grande, calentar la grasa o el aceite y rehogar la cebolla picada hasta que esté transparente. Agregar el chorizo cortado en rodajas y la carne, dorando ligeramente para sellar los jugos.
Incorporar el zapallo cortado en cubos, las zanahorias y las papas. Cocinar unos minutos y agregar agua o caldo suficiente para cubrir todos los ingredientes. Cocinar a fuego medio-bajo, revolviendo cada tanto, durante aproximadamente una hora, hasta que las verduras estén tiernas y el guiso tome consistencia.
Añadir los granos de choclo y continuar la cocción hasta que se integren bien y el locro tenga cuerpo cremoso. Si se quiere una textura más suave, agregar un chorrito de leche o crema al final. Ajustar sal, pimienta, comino y ají molido a gusto.
Servir bien caliente con verdeo picado, cilantro o queso fresco por encima. El pan casero o las tortillas son el acompañamiento ideal.
Locro en versión aún más rápida: la receta de Javi Rosemberg
El cocinero de las redes compartió la receta que hacía su mamá: un locro mucho más rápido e igualmente suculento.
Ingredientes:
6 choclos grandes
2 kg de zapallo plomo o calabaza en cubos
1 tomate
1 cebolla
1 morrón rojo
2 chorizos colorados
1 Kg de costilla de cerdo en trozos
200 g de panceta ahumada en un trozo
Condimentos a gusto
Cómo se prepara el huaschalocro de Javi Rosemberg
En una olla con abundante agua hervir los choclos limpios hasta que estén tiernos ( 10 minutos). Retirarlos con una espumadera y añadir en la misma agua el zapallo cortado en cubos, dejándolo hervir hasta que esté bien cocido. Esta agua de cocción va a ser la base del locro.
En una olla grande, rehogar primero la panceta en cubitos y el chorizo colorado en rodajas. Una vez que soltaron bien la grasa y están cocidos, añadir la carne de cerdo, dorarla por todos lados.
Retirar las carnes y en el mismo fondo poner la cebolla, el ají y el tomate rallado, para rehogarlos hasta que estén bien tiernos.
Ahora sí, poner de nuevo las carnes en la olla, los choclos desgranados y el zapallo hecho puré. Incorporar el agua de cocción del zapallo y el choclo en cantidad necesaria para que cubra todo y nos dé la consistencia deseada.
Dejar hervir a fuego bajo, removiendo cada tanto, hasta que lo veamos bien cremoso… Y ya está listo.
La salsita: el toque que no puede faltar
El locro sin su salsita es como un asado sin chimichurri. Esta preparación clásica se hace aparte y cada comensal se sirve a gusto sobre el plato.
Se prepara rehogando cebolla de verdeo bien picada en aceite o grasa, a la que se suman ají molido, pimentón dulce o picante y una pizca de comino. Se cocina apenas unos minutos, lo justo para que los sabores se integren y el aceite tome ese color rojizo característico.
El resultado es una salsita intensa y aromática que realza el guiso, le agrega un golpe de picor y, para ser sinceros, es la excusa perfecta para repetir el plato.
Variantes para todos los gustos
El huaschalocro admite varias versiones sin perder su esencia:
La opción vegetariana se prepara sin carne ni chorizo, usando caldo de verduras y sumando más zapallo o legumbres como porotos o lentejas.
Para una versión más contundente, se puede combinar cerdo con pollo.
Y para los que les gusta el picante, nada mejor que una salsa criolla aparte: rehogar cebolla de verdeo con ají, pimentón y comino, y servirla sobre el plato para que cada uno se sirva a su gusto.
Un tip cocinero: prepara este locro el día anterior al que se va a consumir y conservalo en la heladera. Solo debes calentarlo y preparar la salsa para acompañar. Y como resultado del reposo, todos los sabores se acentúan.
Fuente: Pronto


