Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una caída interanual del 3,2% en abril, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El descenso marcó el duodécimo mes consecutivo en baja y reflejó el impacto de la pérdida de poder adquisitivo sobre el consumo en todo el país.
El informe, difundido este sábado, reveló además una disminución mensual desestacionalizada del 1,3% frente a marzo, confirmando que el mercado interno continúa sin señales claras de recuperación.
El consumo sigue debilitado
La nueva retracción se suma a los resultados negativos de los meses anteriores. En marzo las ventas habían retrocedido 0,6%, mientras que en febrero la caída fue del 5,6%. Enero cerró con un descenso del 4,8% y diciembre del año pasado había registrado una baja del 5,2%.
Desde CAME explicaron que durante abril el movimiento comercial estuvo concentrado principalmente en productos esenciales y artículos vinculados al cambio de temporada. También remarcaron que muchos consumidores priorizaron compras con promociones, cuotas y descuentos.
A esto se sumó el incremento de costos operativos y tarifas de servicios, una situación que redujo la rentabilidad y limitó la capacidad de maniobra de los comercios pyme.
Qué opinan los comerciantes
El relevamiento mostró que más de la mitad de los empresarios no percibe mejoras económicas respecto del año pasado. El 53,3% afirmó que su situación permanece estable, mientras que un grupo menor sostuvo expectativas positivas para los próximos meses.
En relación con el escenario económico a futuro, el 49% consideró que no habrá cambios significativos durante el próximo año. En tanto, el 37,2% confía en una recuperación y el 13,8% cree que la situación empeorará.
La cautela también se refleja en las decisiones de inversión. El 58,7% de los comerciantes señaló que el contexto actual no es adecuado para ampliar negocios o realizar nuevas inversiones. Solo el 12,6% consideró que es un momento favorable para apostar al crecimiento.
Los rubros más afectados
El análisis sectorial evidenció fuertes caídas en varios segmentos comerciales. Los mayores descensos se registraron en bazar y decoración, con una baja del 12,3%, seguido por perfumería, que cayó 7,2%.
También mostraron números negativos ferretería y materiales para la construcción, con un retroceso del 4,2%, además de alimentos y bebidas, textil e indumentaria, y calzado y marroquinería.
El único rubro que logró crecer fue farmacia, con un incremento interanual del 6,1%, impulsado por la demanda sostenida de medicamentos y productos vinculados a la salud.
Crecen las ventas online, pero no alcanzan
En medio de la caída general del consumo presencial, las operaciones digitales mostraron un comportamiento positivo. Los comercios con locales físicos registraron un aumento interanual del 8% en ventas online y una mejora mensual del 0,7%.
Sin embargo, desde CAME aclararon que ese crecimiento todavía resulta insuficiente para compensar la pérdida de ventas en los canales tradicionales.
La continuidad de la caída en el consumo y la prudencia de los comerciantes reflejan un escenario complejo para el sector pyme, que sigue condicionado por la pérdida de poder adquisitivo, la inflación y el aumento de costos operativos.


