La guerra en Medio Oriente presiona la inflación de mayo

La inflación mostró una desaceleración en abril, pero economistas y consultoras privadas advierten que el índice de mayo seguirá por encima del 2%. El impacto de la suba de combustibles, provocado por la guerra en Medio Oriente, junto con los aumentos en tarifas y servicios regulados, continúa presionando sobre los precios de la economía argentina.

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Luego de que el Indec informara una inflación del 2,6% en abril, por debajo del 3,4% registrado en marzo, el Gobierno nacional celebró la caída del índice y aseguró que la economía avanza hacia una mayor estabilidad. Sin embargo, especialistas consideran que la desaceleración será más lenta de lo esperado y que perforar el piso del 2% mensual todavía aparece como un objetivo lejano.

El efecto de la guerra sigue impactando en los precios

Uno de los principales factores que explican la resistencia de la inflación es el aumento de los combustibles tras el conflicto bélico en Medio Oriente. Durante marzo, el precio de la nafta y el gasoil para vehículos particulares subió un 7%, mientras que en abril el incremento alcanzó el 11,7%, según datos oficiales.

Aunque YPF aplicó un esquema de congelamiento parcial de precios por 45 días y luego extendió esa medida, las consultoras sostienen que el impacto indirecto de esos aumentos continúa trasladándose al resto de la economía.

Desde la consultora Outlier señalaron que la inflación seguirá desacelerándose en mayo, aunque permanecerá por encima del 2% mensual debido a los “efectos de segunda ronda” derivados de la suba de la energía y de los precios regulados.

Transporte y servicios, entre los sectores más afectados

El aumento del combustible impacta especialmente en el transporte y la logística, sectores clave para el movimiento de mercaderías en Argentina. Esta semana volvieron a registrarse subas en el transporte público, con incrementos del 2% en colectivos nacionales del AMBA y del 18% en los trenes metropolitanos.

El economista Martín Kalos, director de la consultora EPyCA, explicó que en el país “el aumento del precio de la energía termina trasladándose al resto de los productos”, principalmente por la fuerte dependencia del transporte de cargas por camión.

Además del combustible, mayo continúa marcado por ajustes en servicios regulados. Entre los incrementos más relevantes aparecen el gas, con subas cercanas al 6%; las prepagas, con aumentos del 4%; peajes y telecomunicaciones, del 3,5%; agua, del 3%; y electricidad, alrededor del 2,5%.

La inflación núcleo sigue por encima del 2%

Otro dato que preocupa a los analistas es la inflación núcleo, que excluye precios estacionales y regulados. En abril este indicador fue del 2,3%, una baja respecto al 3,2% de marzo, pero todavía por encima del umbral que el Gobierno busca consolidar.

Para los economistas, la persistencia de la inflación responde también a la inercia inflacionaria. Las expectativas de aumentos futuros generan que empresas y comercios continúen ajustando precios, dificultando una desaceleración más rápida.

El desafío del Gobierno para sostener la desaceleración

Especialistas advierten que el proceso de reducción de la inflación podría extenderse durante varios meses. La necesidad oficial de continuar ajustando tarifas y reducir subsidios para sostener el equilibrio fiscal limita las posibilidades de una baja más acelerada del índice.

En ese contexto, los analistas consideran que el Gobierno deberá priorizar una estrategia de desinflación gradual y sostenida, evitando generar expectativas difíciles de cumplir en el corto plazo.


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