La torta galesa, un producto insignia del sur argentino, es famosa por una razón: es una receta tradicional, húmeda, llena de frutas, nueces y especias, con un sabor que mejora con los días. La contra es que es muy elaborada, necesita muchos ingredientes, tiempo y técnica, por lo que no es sencilla de replicar en casa.
Esta torta de ciruelas está inspirada en esa tradición pero va por un camino mucho más directo. Es una propuesta de Christian, de @cocinarencasa. Lleva ciruelas desecadas, nueces, un toque de licor y muy pocos pasos. El resultado es una torta húmeda, tierna y con un sabor profundo que recuerda a las galesas sin ninguna de su complejidad.
Aún falta destacar otra ventaja de esta torta: mejora con los días y dura una semana perfectamente en un recipiente hermético. Una vez que la probás, se instala para siempre en el repertorio de invierno, para acompañar un cafecito o un té.
Tiempo total: 4 horas (3 h de reposo + 15 min de preparación + 50 min de horno)
Ingredientes (para un molde estándar)
250 g de ciruelas desecadas sin carozo
270 g de agua hirviendo
100 g de manteca
60 cc de licor, whisky o cognac
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
1 huevo
250 g de azúcar
250 g de harina (común, integral o sin TACC)
10 g de polvo para hornear
100 g de nueces
Opcional: canela, clavo de olor y nuez moscada ( una pizca de cada una)
Cómo se prepara
En un bowl colocar las ciruelas, el agua hirviendo, la manteca, el licor y el bicarbonato de sodio. Mezclar hasta que la manteca se disuelva completamente.
Dejar reposar unas 3 horas. El bicarbonato actúa sobre las ciruelas durante ese tiempo: las ablanda, las deshace parcialmente y las integra con el líquido formando una base húmeda y muy aromática. Este reposo es el secreto de la textura final.
Una vez pasado el tiempo de reposo, agregar el huevo y mezclar. Incorporar el azúcar, las nueces y la harina tamizada con el polvo para hornear. Mezclar hasta integrar todo bien.
Volcar en un molde enmantecado y enharinado. Hornear a 180°C durante 45 a 50 minutos, hasta que al pinchar con un palillo en el centro salga limpio.
Dejar enfriar antes de desmoldar.
Tip 1: Esta torta mejora con el tiempo. Al día siguiente está incluso más húmeda y sabrosa que recién horneada. Vale la pena hacerla la noche anterior.
Tip 2: El licor se puede reemplazar por jugo de naranja para una versión sin alcohol que funciona igualmente bien. El cognac o el whisky son los que mejor van con las ciruelas y las nueces.
Tip 3: Si se usa harina sin TACC, la torta queda igual de húmeda y tierna. Es una buena opción para hacer apta para celíacos sin cambiar nada más de la receta.
Fuente: Pronto


