Pastel de pollo, zapallito y queso en capas: la receta sin puré, más práctica y liviana

Los pasteles de fuente son la comida de invierno por excelencia, pero admitamos algo: arrancar preparando un puré lleva tiempo, suma vajilla para lavar y suele dejar el plato final con una suma de calorías que impacta. Esta receta rompe el molde.

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La magia consiste en usar rodajas finas de zucchini crudo, que se cocinan en capas dentro del horno junto con un relleno de pollo súper cremoso y mucho queso fundido. El resultado es una estructura perfecta, con menos pasos previos en la cocina y un sabor espectacular. Aunque pasa unos minutos más en el horno, te ahorrás todo el trabajo difícil. La receta viene con aval: es de nutricion.salud.arg

La cuestión de las calorías

Con este pastel, además de ahorrar tiempo y esfuerzo en la cocina podemos comer rico sin agregar calorías de más.

Este pastel de pollo y zapallito (sin puré) aporta aproximadamente entre 280 y 320 calorías por porción. Al utilizar el zapallito como estructura, el plato se vuelve sumamente bajo en carbohidratos, alto en agua y rico en fibra.

El pastel tradicional (con puré de papa y manteca) con exactamente el mismo relleno de pollo, en una porción promedio escala a las 480 o 520 calorías. La diferencia radica en el índice glucémico de la papa y el agregado de grasas (como la manteca o leche entera) que se suelen usar para lograr que el puré quede cremoso.

Ingredientes del pastel

Para 4 porciones abundantes, vas a necesitar: 

2 zucchini medianos

2 tazas de pechuga de pollo cortada en trozos medianos

1 taza de cebolla picada fina

1/2 taza de morrón rojo picado

1/2 taza de morrón verde picado

1 cucharada de almidón de maíz

1 taza de leche

Condimentos a gusto: sal, pimienta y nuez moscada

Queso fresco descremado en fetas, cantidad necesaria

La preparación, más rápida

La base del pastel: Lavá bien los zapallitos y cortalos en rodajas finas y parejas. Reservalos crudos.

Dorar el pollo: En una sartén amplia con un chorrito de aceite, dorá los trozos de pechuga de pollo a fuego medio.

El sofrito de vegetales: Incorporá la cebolla y los dos tipos de morrón a la misma sartén. Cociná todo junto hasta que los vegetales estén bien tiernos y traslúcidos.

Lograr la cremosidad: Espolvoreá la cucharada de almidón de maíz sobre el pollo y las verduras, y mezclá bien durante un minuto. Inmediatamente después, verté la taza de leche fría. Revolvé de forma constante a fuego mínimo por unos minutos hasta que la salsa espese y tome buen cuerpo.

Saborizar: Apagá el fuego y condimentá con sal, pimienta y un toque generoso de nuez moscada.

El armado en capas: En una fuente para horno previamente aceitada, armá el pastel colocando una base de rodajas de zapallito, una capa de la crema de pollo y una capa de fetas de queso fresco. Repetir el proceso hasta completar la fuente, asegurándote de terminar con queso arriba para lograr un buen gratinado.

Al horno: Cociná a fuego medio durante 1 hora aproximadamente, hasta que pinches el pastel y notes el zapallito tierno, y la superficie esté bien dorada y crocante.

Secretos de cocina para que salga perfecto

Adiós al exceso de líquido: El zucchini tiene mucha agua de forma natural. Si querés que el pastel quede más firme, un gran truco es colocar las rodajas con un poquito de sal sobre un papel de cocina unos diez minutos antes de armar las capas. Luego, secalas bien presionando con otro papel.

Versión ultra rápida: Si no querés esperar una hora de horno, podés pasar las rodajas de zapallito apenas unos minutos por una plancha caliente antes de armar el pastel. Eso va a acelerar la cocción final a la mitad, aunque sume un paso extra.

El toque de sabor: Para los fanáticos del queso, el queso fresco descremado se puede reemplazar por una buena muzzarella o combinarlo con queso sardo rallado para un efecto gratinado mucho más intenso.

Fuente: Pronto


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