El juez de Garantía N° 1 de la ciudad de San Luis, Juan Manuel Montiveros, ordenó restablecer el contacto entre un padre y su hijo de un año y medio. La denuncia se tramitó bajo la Ley 24.270, que sanciona el impedimento de contacto de los hijos con sus progenitores.
El hombre no veía a su niño desde noviembre de 2025. Siete meses sin vínculo. La fiscal adjunta de la Fiscalía de Género N° 1, Marisol Boschi, explicó que «no había ninguna razón para impedir el contacto».
Lo que dice la ley
La fiscal remarcó que la ley exige una audiencia previa para determinar si existen motivos fundados que justifiquen la restricción del vínculo. Esa audiencia se realizó este miércoles a la mañana.
Allí se analizaron las razones por las cuales se había interrumpido el régimen de comunicación. El acuerdo original, celebrado ante la Defensoría de Niñez, establecía encuentros los lunes y miércoles, además de fines de semana alternados.
El argumento de la madre
La madre manifestó que no permitía el contacto porque el padre presuntamente consumía drogas en el lugar donde vive. Sin embargo, al ser consultada por la Fiscalía, reconoció que no existían denuncias ni otras evidencias que respaldaran esa afirmación.
La decisión del juez
Ante la ausencia de elementos que acreditaran un riesgo para el niño, el juez dispuso que se cumpliera el acuerdo que las partes ya habían celebrado ante la Defensoría. Ordenó el restablecimiento del contacto entre padre e hijo. Durante el primer mes, las visitas se realizarán con una carga horaria reducida.
El siguiente paso
El juez dio intervención al fuero de Familia para que, una vez transcurrido ese período, evalúe la evolución del vínculo. La justicia de Familia determinará cómo deberá continuar el régimen de comunicación. Con esta resolución, la actuación de la Fiscalía en el expediente penal quedó concluida.
Qué es la Ley 24.270
La Ley 24.270 es una norma argentina que busca proteger el derecho de los niños, niñas y adolescentes a mantener contacto con ambos progenitores cuando no conviven. Establece que ninguno de los padres puede impedir sin una causa justificada que el otro vea o se comunique con su hijo. Cuando esto ocurre, el progenitor afectado puede realizar una denuncia para que intervenga la Justicia.
Antes de avanzar con una investigación penal, la ley prevé una audiencia en la que un juez analiza qué está ocurriendo y si existen motivos válidos para restringir el contacto. Si esas razones no se acreditan, el juez puede ordenar que se restablezca el vínculo.


