El vocero presidencial, Adrián Ravier, negó este martes haber afirmado que la Argentina es un «país bananero» y sostuvo que sus declaraciones fueron «interpretadas de muy mala fe» por algunos medios de comunicación.
La polémica se originó a partir de una publicación realizada por el propio funcionario en su cuenta de X (antes Twitter), donde escribió: «Siendo un país bananero, nunca vamos a recuperar las Malvinas. Si logramos que la Argentina sea grande nuevamente, próspera y respetada, nuestras posibilidades de avanzar en el reclamo de soberanía serán mucho mayores».
El mensaje generó un fuerte rechazo desde distintos sectores de la oposición. Entre las críticas más contundentes se destacó la de la diputada Cecilia Moreau, quien cuestionó al vocero y aseguró que «el bananero es él y su administración», además de señalar que debería darle vergüenza expresarse en esos términos.
Tras la repercusión, Ravier salió a aclarar sus dichos y afirmó que nunca calificó a la Argentina como un «país bananero», sino que su publicación buscaba plantear que el fortalecimiento económico, institucional y el reconocimiento internacional del país son claves para avanzar en el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
La controversia volvió a poner en el centro del debate las declaraciones del Gobierno en torno a la política exterior y el histórico reclamo argentino sobre las Islas Malvinas, en un contexto de fuertes cruces entre el oficialismo y la oposición.


