Alerta por larvas come carne en México preocupa a EEUU

Las autoridades sanitarias de México y Estados Unidos reforzaron los controles en la frontera luego de la detección de nuevos casos del gusano barrenador del Nuevo Mundo, una plaga conocida por desarrollar larvas que se alimentan de tejido vivo. El hallazgo fue confirmado durante los primeros días de junio de 2026 en el norte de México, a pocos kilómetros de territorio estadounidense, lo que elevó la preocupación por su posible impacto en la ganadería y la economía regional.

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La detección más cercana a Estados Unidos

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó que uno de los casos más recientes fue identificado en una cabra ubicada en el estado mexicano de Coahuila, a unos 40 kilómetros de la frontera con Texas. Se trata del registro confirmado más cercano al territorio estadounidense durante el actual brote.

La presencia del parásito mantiene en alerta a productores ganaderos y autoridades sanitarias, que siguen de cerca su avance desde Centroamérica hacia el norte de México.

Qué es el gusano barrenador y por qué preocupa

El gusano barrenador del Nuevo Mundo es la larva de una mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente. Una vez que nacen, las larvas consumen tejido vivo y pueden provocar lesiones graves e incluso la muerte del hospedador si no recibe tratamiento oportuno.

Aunque afecta principalmente al ganado, también puede infestar fauna silvestre y, en casos poco frecuentes, a seres humanos. Por esa razón, organismos sanitarios consideran la plaga una amenaza para la salud animal y para la producción agropecuaria.

Las medidas para evitar su expansión

Estados Unidos y México intensificaron la vigilancia epidemiológica en la frontera mediante inspecciones, trampas de monitoreo y la liberación de moscas estériles, una técnica utilizada durante décadas para controlar la reproducción del insecto.

El método permitió erradicar la plaga de Estados Unidos en 1966 y continúa siendo considerado la principal herramienta para evitar una nueva propagación. Además, ambos países intercambian información técnica y coordinan acciones para detectar rápidamente posibles focos de infestación.

Impacto económico y preocupación en el sector ganadero

Especialistas advierten que una expansión del gusano barrenador hacia territorio estadounidense podría generar importantes pérdidas económicas. Estimaciones citadas por autoridades agrícolas indican que solo en Texas el impacto potencial podría superar los 1.800 millones de dólares debido a daños en la producción ganadera y restricciones comerciales.

El avance de la plaga también podría afectar la oferta de ganado y provocar aumentos en los precios de productos derivados, especialmente carne vacuna.

Las autoridades sanitarias sostienen que el riesgo inmediato para Estados Unidos sigue siendo bajo, pero remarcan que la vigilancia permanente será clave para impedir que el gusano barrenador vuelva a establecerse en el país. Mientras tanto, el brote en el norte de México mantiene en alerta a productores, veterinarios y organismos de control de ambos lados de la frontera.


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