La publicación del último dato de inflación tendrá un impacto directo sobre el esquema cambiario vigente en Argentina. A partir de julio, las bandas de flotación del dólar se actualizarán un 2,1%, lo que llevará al límite superior de la cotización oficial por encima de los $1840 hacia finales de ese mes. El mecanismo responde a la política del Banco Central de ajustar los límites según la evolución de los precios.
Cómo funciona el ajuste de las bandas cambiarias
Desde enero de 2026, el Banco Central implementó un sistema mediante el cual el techo y el piso de las bandas cambiarias se modifican mensualmente de acuerdo con la inflación informada por el INDEC, utilizando un esquema con dos meses de rezago. De esta manera, los movimientos del rango cambiario acompañan la dinámica de los precios de la economía.
Bajo este esquema, el dólar oficial puede fluctuar dentro de una zona determinada sin intervención directa de la autoridad monetaria. Solo si la cotización alcanza alguno de los extremos de la banda, el Banco Central tiene la posibilidad de actuar en el mercado.
Qué pasará con el techo y el piso del dólar
El dato de inflación conocido en junio determinará una actualización del 2,1% para las bandas durante julio. Como resultado, el límite superior del esquema cambiario superará los $1840 al finalizar el mes, mientras que el piso también registrará una modificación en línea con la nueva referencia inflacionaria.
La actualización se realiza de manera gradual a lo largo de cada jornada hábil hasta completar el porcentaje mensual establecido por el índice de precios correspondiente. Este sistema busca evitar movimientos bruscos y brindar previsibilidad al mercado cambiario.
El objetivo del esquema cambiario
La estrategia oficial apunta a otorgar mayor flexibilidad al tipo de cambio sin recurrir a controles más rígidos. Según el Banco Central, el régimen de bandas permite absorber fluctuaciones del mercado y reducir el riesgo de saltos abruptos en la cotización del dólar.
Economistas siguen de cerca la evolución de este mecanismo debido a su influencia sobre las expectativas de inflación, las decisiones de inversión y el comportamiento de los mercados financieros. Además, las proyecciones privadas continúan monitoreando la relación entre la cotización del dólar y la dinámica de los precios internos.


