La montaña de ropa de Atacama: 60.000 toneladas visibles desde el espacio y símbolo de la crisis de la moda rápida

Cada año, Europa descarta millones de prendas que recorren miles de kilómetros hasta terminar en el desierto de Atacama, en el norte de Chile. Allí, junto a la ciudad de Alto Hospicio, se acumula una montaña de ropa de más de 60.000 toneladas, visible desde el espacio según la aplicación SkyFi. La ONU la calificó como una “emergencia ambiental y social para el planeta”. 

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Europa es el principal exportador de ropa desechada a nivel mundial, con el 30% del total, por delante del Reino Unido (16%) y Estados Unidos (15%).

El mecanismo de acumulación

La ropa llega al puerto de Iquique, dentro de las zonas francas chilenas, donde las mercancías no tributan mientras permanecen en tránsito. Los importadores intentan revenderla en América Latina, pero cuando no encuentran comprador, nadie asume el costo de retirarla. Así, el excedente termina en el desierto.

Según el Parlamento Europeo, cada habitante de la UE adquiere 26 kilos de textiles al año y descarta 11. Gran parte de ese excedente acaba en Atacama.

Investigaciones de la ONG Ekō y el colectivo chileno Desierto Vestido identificaron entre los montones de prendas marcas como H&M, Zara, Hugo Boss, Adidas, Levi’s, Old Navy, Under Armour, Tommy Hilfiger y Nike. Jerseis navideños, botas de esquí y etiquetas intactas convierten al desierto más seco del planeta en un escaparate involuntario de la moda rápida.

Impacto ambiental y social

Una parte de la ropa se quema o se entierra, liberando contaminantes. La combustión de tejidos sintéticos, principalmente poliéster derivado del petróleo, genera compuestos tóxicos que afectan el aire y el agua subterránea.

El colectivo Desierto Vestido y la SPLACH documentaron que la incineración simultánea de textiles y plásticos produce combinaciones químicas de consecuencias sanitarias imprevisibles. Los vecinos de Alto Hospicio deben permanecer en casa con ventanas cerradas durante los episodios de quema.

El alcalde Patricio Ferreira resumió la situación: “Tenemos la sensación de que nuestra tierra ha sido sacrificada. Somos la basura del mundo y aún no hay conciencia para resolver este problema”.

Visibilidad internacional

En 2020, activistas difundieron las primeras imágenes del vertedero. Desde entonces, programas satelitales como Copernicus de la ESA han confirmado que la mancha textil no deja de crecer.

El puerto de Iquique recibe entre 120.000 y 180.000 toneladas de ropa usada cada año, convirtiendo a Chile en el cuarto importador mundial de indumentaria de segunda mano.

En 2025, el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta emitió un fallo histórico: reconoció la responsabilidad del Estado chileno por omisión y ordenó un plan de reparación ambiental de 10 años. El caso está en apelación ante la Corte Suprema. Ambientenatural

Fast fashion y responsabilidad extendida

Un informe de la ONU señaló que el auge de la fast fashion multiplicó por siete el comercio mundial de ropa de segunda mano en cuatro décadas. En Chile, cerca del 70% de las prendas postconsumo se donan o se tiran, y apenas el 1% se recicla.

El Gobierno incorporó la industria textil a la ley de responsabilidad ampliada del productor, obligando a los importadores a hacerse cargo de los residuos que generan. Sin embargo, la medida no resuelve el destino de las toneladas ya acumuladas.

Fuente: Noticias Ambientales


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