El brote de ébola en la República Democrática del Congo se convirtió en el más mortífero de la historia: ya se registraron más de 2.500 muertes y se reportaron 5 mil casos. Desde la Organización de las Naciones Unidas se está propagando rápidamente y el brote actual es causado por la cepa Bundibugyo para la cuál no hay tratamientos ni vacunas aprobadas.
Según explicó Reuters, Julien Harneis, coordinador principal de las Naciones Unidas admitió que la enfemedad no está bajo control, pidió ayuda para poder recaudar más fondos y aclaró que «los trabajadores sanitarios de la zona estaban siendo atacados por los lugareños, enfurecidos y aterrorizados por el brote, y ellos mismos estaban enfermando y muriendo a causa de la enfermedad».
Hasta el momento, 160 trabajadores se enfermaron y más de 40 fallecieron por ébola. «La epidemia se está extendiendo a una zona más grande que Francia, y el brote crece más rápido y de forma más generalizada que la respuesta al ébola. Y todo esto ocurre en una zona que ha sufrido tres décadas de conflicto y que genera enormes necesidades humanitarias», añadió.
«El miedo se traduce en jóvenes enfadados que empiezan a lanzar piedras contra aquello que les provoca temor: la ambulancia», afirmó Harneis. Por los ataques al menos ocho de los voluntarios murieron.
Fuente: C5N


