El Mapa de la deuda muestra que San Luis tiene 242.648 deudores y 79.009 están en mora, una cifra que supera en 7,54 puntos porcentuales el promedio nacional. Pero uno de los datos más alarmantes alcanza a la población joven: casi la mitad de los menores de 25 años endeudados no puede cumplir con sus pagos.
Los datos corresponden a junio y fueron publicados en el Mapa de la deuda, elaborado por la Friedrich-Ebert-Stiftung (FES) para el Centro de Estudios para la Ciudad.
El relevamiento muestra que el 41,8% de los varones menores de 25 años con deudas está en mora, mientras que entre las mujeres el porcentaje asciende al 45,26%.
“Nos preocupa muchísimo porque el 41,8% de los varones y el 45,26% de las mujeres está en mora. La mitad de las juventudes que todavía no ingresan del todo al mercado laboral vienen con una condena en el lomo”, afirmó Luis Armesto, presidente del Centro de Asistencia al Trabajo (CEATRA).
La entidad colaboró en la confección del Mapa de la deuda de San Luis. El informe considera en situación de mora a quienes acumulan un retraso en sus pagos superior a los 90 días.
Para Armesto, la difusión de los datos no apunta solo a exponer la situación. El objetivo, explicó, es convocar a organizaciones de la sociedad civil para elaborar propuestas y elevarlas a las autoridades provinciales.
Jóvenes sin trabajo y en mora con billeteras virtuales
El titular de CEATRA vinculó el elevado nivel de morosidad entre los menores de 25 años con las dificultades de ese sector para ingresar al mercado laboral. “Son los chicos que terminan la secundaria, que no consiguen trabajo y comen, tienen que vivir, aportar en la casa”, describió.
Armesto señaló que las deudas de los jóvenes se concentran, sobre todo, en las billeteras virtuales. Pero también advirtió sobre otro fenómeno que afecta a ese segmento de la población: la ludopatía y las apuestas online. “El tema de la ludopatía, la timba, está afectando mucho a este segmento. Por ahí sacan préstamos para comprar fichas”, remarcó.
“La gente no llega al día 11 del mes”
El referente de CEATRA consideró que, aunque el Estado puede implementar herramientas para aliviar el endeudamiento, el problema de fondo no se resolverá mientras los ingresos continúen deteriorados.
“No estamos en contra del crédito, de la tarjeta o del préstamo; el problema es que la gente no tiene ingresos para pagarlo. Es un problema de salario pulverizado, de ingresos deteriorados”, sostuvo.
También cuestionó las propuestas de refinanciación cuando no están acompañadas por una mejora en el poder adquisitivo. “Por más que armes 1.500 líneas de refinanciación para pagar en 300 cuotas, la gente no tiene plata para pagar”, sentenció.
La situación, aseguró, ya supera el problema de llegar a fin de mes. “No es que la gente no llega a fin de mes, la gente no llega al día 11 del mes”, afirmó.
Armesto agregó que el alto nivel de informalidad laboral suma otra capa de complejidad al problema del endeudamiento.
El riesgo de los prestamistas informales
El titular de CEATRA también advirtió sobre las consecuencias que enfrentan quienes caen en mora. Entre ellas, mencionó prácticas de hostigamiento que atribuyó a estudios jurídicos.
“Con la mora, también hay estudios jurídicos que hostigan a la gente, a los compañeros de trabajo, a la familia, o hacen falsos embargos por WhatsApp”, describió.
A esto se suma otra consecuencia: las deudas impagas pueden cerrar el acceso a nuevos créditos en entidades reguladas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Para las familias que continúan sin poder cubrir sus gastos, esa situación puede empujarlas hacia los prestamistas informales de barrio, una alternativa que, advirtió Armesto, implica otros riesgos. “El prestamista del barrio capaz que anda con una 45 en la cintura”, alertó.
El dirigente de CEATRA señaló que también crecieron las denuncias de vecinos por robos de electrodomésticos sin signos de ingreso forzado a las viviendas. “Como el deudor no puede pagar, el prestamista va y le pide la heladera, el televisor, lo que tenga”, concluyó.


