El Gobierno de Tierra del Fuego cuestionó el amarre del buque petrolero británico VS Promise en el puerto de Ushuaia y reclamó explicaciones al Ejecutivo nacional. La provincia sostuvo que la presencia de una embarcación de bandera británica genera un conflicto con las normas vinculadas al reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas.
El buque permaneció amarrado en Ushuaia durante el martes y luego continuó su navegación por el canal Beagle. La administración provincial responsabilizó al Gobierno nacional debido a que el puerto se encuentra intervenido desde enero por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN).
El reclamo de Tierra del Fuego por el buque británico
A través de un comunicado, la gestión del gobernador Gustavo Melella manifestó su rechazo a la operación del VS Promise y cuestionó que una embarcación con bandera del Reino Unido haya utilizado el puerto de la capital provincial.
La provincia pidió al presidente Javier Milei que informe públicamente bajo qué criterios políticos, estratégicos y administrativos se autorizó el ingreso y la operación del petrolero.
El planteo se vincula directamente con la cuestión Malvinas. Tierra del Fuego considera que las islas forman parte de su territorio y sostiene que la legislación vigente desalienta actividades que puedan favorecer los intereses británicos en la zona.
Qué se sabe del petrolero VS Promise
El VS Promise es un buque de bandera británica destinado al transporte de crudo. Antes de llegar a Ushuaia, la embarcación había permanecido en la terminal de Río Cullen, ubicada en el norte de Tierra del Fuego y vinculada con la actividad hidrocarburífera.
Según los registros de seguimiento marítimo citados por la provincia, el buque habría cargado petróleo en esa zona antes de trasladarse hacia Ushuaia.
La terminal de Río Cullen está vinculada a la producción de hidrocarburos y es operada por Total Austral, perteneciente al grupo TotalEnergies.
La provincia cuestiona la intervención del puerto
El episodio volvió a poner en el centro de la discusión la intervención del puerto de Ushuaia. El Gobierno de Tierra del Fuego reclamó el cese de la medida y la restitución de la administración de la terminal a la provincia.
La gestión de Melella sostiene que la intervención afecta las competencias y la autonomía provincial y recordó que existen acciones judiciales contra la decisión adoptada por el Gobierno nacional.
Desde la provincia también señalaron que el puerto posee una importancia estratégica para los intereses argentinos en el Atlántico Sur.
Un nuevo foco de tensión por la cuestión Malvinas
El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, calificó el episodio como especialmente grave y afirmó que no existen antecedentes similares en el puerto de Ushuaia.
El funcionario también vinculó el episodio con otros hechos recientes que, según su interpretación, forman parte de una serie de decisiones relacionadas con la política exterior del Gobierno de Milei y la presencia británica en el Atlántico Sur.
Dachary sostuvo además que la actividad vinculada con los hidrocarburos en las islas modificó el escenario económico de la región y cuestionó el impacto de la explotación de recursos naturales sobre los intereses argentinos.
El VS Promise dejó Ushuaia
Tras la protesta del Gobierno fueguino, el buque abandonó el puerto de Ushuaia poco después de la medianoche del martes. De acuerdo con los registros de navegación citados en el informe, durante la madrugada avanzaba por el canal Beagle en dirección al Paso Picton.
El episodio dejó abierto un nuevo capítulo de tensión entre Tierra del Fuego y el Gobierno nacional por la administración del puerto y por las actividades vinculadas con el Reino Unido en el Atlántico Sur.


