El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, negó este miércoles que el consultor político argentino Fernando Cerimedo haya sido su asesor personal y aseguró que nunca recibió autorización para representar a la Presidencia, al Gobierno boliviano ni a su familia. La aclaración surgió luego de la detención del argentino en Santa Cruz, en el marco de una investigación por un presunto intento de feminicidio contra su expareja, Nadia Beller.
Paz sostuvo que nunca existió un contrato ni una relación laboral directa con Cerimedo similar a la que mantienen los funcionarios designados oficialmente por el Ejecutivo.
Paz negó una relación laboral con Cerimedo
A través de un mensaje difundido por la Presidencia boliviana, Paz afirmó que Cerimedo no tenía autorización para actuar en nombre del Gobierno. El mandatario explicó que las representaciones institucionales corresponden a ministros, viceministros o delegados presidenciales.
Además, negó que el consultor argentino haya ocupado el cargo de asesor principal o mantenido una relación laboral formal con la administración.
Las declaraciones se produjeron después de que el expresidente Evo Morales y el vicepresidente Edmand Lara señalaran a Cerimedo como supuesto asesor personal de Paz. El mandatario rechazó esa caracterización y buscó diferenciar la colaboración política que existió durante la campaña de cualquier vínculo institucional posterior.
El vínculo comenzó durante las elecciones de 2025
Según la explicación de Paz, Cerimedo llegó a Bolivia durante las elecciones generales de 2025 para trabajar con distintos candidatos presidenciales.
Después de que Paz obtuvo el primer lugar en la primera vuelta, ambos tomaron contacto para que el consultor colaborara en la campaña del balotaje. El presidente destacó entonces su experiencia como estratega político.
Tras la victoria electoral, Paz reconoció que Cerimedo también colaboró durante los primeros momentos de su Gobierno. Sin embargo, sostuvo que su presencia en Bolivia no alcanzó la continuidad necesaria para establecer un esquema de trabajo permanente con la administración.
La detención de Cerimedo abrió nuevas interrogantes
El vínculo entre Paz y el consultor argentino quedó bajo mayor escrutinio después de la detención de Cerimedo el 18 de agosto en Santa Cruz.
La Justicia boliviana ordenó su detención preventiva por 180 días mientras avanza una investigación relacionada con un ataque armado contra Nadia Beller. La Fiscalía imputó al argentino por el presunto delito de feminicidio en grado de tentativa y sostiene que habría enviado a terceros para atacar a su expareja. Cerimedo también enfrenta otras investigaciones por un presunto caso de enriquecimiento ilícito y por violencia familiar y doméstica.
Paz defendió la transparencia de la investigación
En paralelo, el presidente boliviano defendió a su familia frente a las acusaciones de presunta corrupción formuladas por Beller y reclamó que las investigaciones se desarrollen sobre la base de pruebas.
Paz aseguró que, como jefe del Ejecutivo, solicitó a la Policía avanzar con la investigación y garantizó que el proceso contaría con condiciones para desarrollarse de manera transparente.
Con sus declaraciones, el mandatario buscó establecer una diferencia entre la colaboración de Cerimedo durante la campaña electoral y una eventual función oficial dentro del Gobierno boliviano. Por el momento, Paz sostiene que el consultor nunca tuvo autorización institucional ni un contrato que lo vinculara formalmente con la Presidencia.


