Barrios populares: 3 de cada 4 hogares no cubren sus gastos

Un relevamiento realizado por el Instituto Periferias durante agosto de 2026 expuso el deterioro de la economía de los hogares que viven en barrios populares. El estudio, que contempló 5.000 casos en 15 provincias, determinó que el 74,4% de las familias no logra cubrir los gastos mínimos del mes con sus ingresos. Al mismo tiempo, el endeudamiento creció y una parte importante de las personas consultadas recurrió al crédito para comprar alimentos.

PUBLICITE-AQUI banner

Los ingresos ya no alcanzan para cubrir los gastos básicos

El principal dato del informe muestra que casi tres de cada cuatro hogares relevados tienen ingresos insuficientes para afrontar sus necesidades esenciales. El 74,4% señaló que el dinero disponible no alcanza para cubrir los gastos mínimos del mes.

La situación contrasta con el reducido porcentaje de familias que consigue afrontar sus obligaciones básicas. Según el relevamiento, apenas el 11,1% logra cubrirlas sin recurrir a mecanismos adicionales de financiamiento.

El escenario refleja una pérdida de capacidad de compra que impacta directamente sobre la economía cotidiana. Cuando los ingresos no permiten cubrir alimentos, servicios, alquileres y otros gastos esenciales, las familias deben recurrir a recortes o buscar nuevas formas de financiamiento.

Crece el endeudamiento para comprar alimentos

El estudio también detectó un incremento del endeudamiento. El 61,8% de las personas consultadas afirmó tener algún tipo de deuda.

Pero el dato que genera mayor preocupación aparece al analizar el destino de ese dinero: el 59,8% de las personas endeudadas aseguró haber recurrido a préstamos o créditos para poder comprar alimentos.

De esta manera, la deuda deja de utilizarse exclusivamente para afrontar gastos extraordinarios y comienza a ocupar un lugar dentro del presupuesto habitual de las familias.

Tarjetas, préstamos y aplicaciones

El informe preliminar difundido en agosto había identificado distintas fuentes utilizadas por las familias para conseguir financiamiento. Entre ellas aparecían las tarjetas de crédito, los préstamos de familiares y conocidos, los prestamistas particulares y las aplicaciones o billeteras virtuales.

El relevamiento aclara que las alternativas no son excluyentes: una misma persona puede haber utilizado más de una modalidad para afrontar sus gastos.

Una deuda que se transforma en parte del ingreso

Para el Instituto Periferias, el endeudamiento debe analizarse en relación con la insuficiencia de los ingresos. El problema no comienza con la decisión de pedir un préstamo, sino con la imposibilidad de cubrir las necesidades básicas con el dinero disponible.

En este contexto, una familia puede utilizar una tarjeta o solicitar un préstamo para completar la compra del supermercado. Sin embargo, esa solución traslada el problema hacia el mes siguiente y suma una nueva obligación sobre ingresos que ya resultaban insuficientes.

El informe describe así un proceso que puede repetirse: los ingresos no alcanzan, se reducen determinados consumos, se deteriora la alimentación y finalmente aparece la deuda como una forma de cubrir el faltante.

El cambio en el patrón de endeudamiento

El director del Instituto Periferias, Daniel Menéndez, señaló que el comportamiento de las familias experimentó una modificación durante la crisis social.

Según el análisis, el endeudamiento dejó de concentrarse únicamente en situaciones excepcionales y comenzó a utilizarse de manera recurrente para sostener gastos cotidianos, especialmente la compra de alimentos.

El cambio resulta significativo porque implica que el crédito ya no funciona solamente como una herramienta para financiar una compra determinada, sino como un mecanismo para completar ingresos que no alcanzan.

Qué muestra el nuevo relevamiento

Los datos del Instituto Periferias permiten observar una relación directa entre la insuficiencia de los ingresos y el crecimiento de las deudas. El 74,4% de los hogares no alcanza a cubrir sus gastos mínimos, mientras que el 61,8% de las personas relevadas mantiene algún tipo de deuda.

Dentro de ese grupo, casi seis de cada diez recurrieron al endeudamiento para comprar alimentos.

El resultado plantea un escenario en el que resolver los gastos del presente puede comprometer todavía más los ingresos futuros. Para los hogares con presupuestos ajustados, cada nueva deuda reduce el margen disponible para afrontar las necesidades del mes siguiente.

Una presión creciente sobre la economía familiar

El relevamiento vuelve a poner el foco en la situación económica de los sectores populares y en la distancia entre los ingresos familiares y el costo de sostener una vida cotidiana básica.

Más allá de la evolución de algunos indicadores macroeconómicos, los datos muestran que una parte importante de los hogares continúa enfrentando dificultades para cubrir sus necesidades esenciales. El crecimiento del endeudamiento para comprar comida aparece como una de las expresiones más concretas de esa presión sobre los presupuestos familiares.


PUBLICITE-AQUI2