Cuando llegan las primeras frutillas del año, la cocina entra en modo primavera. Y pocas recetas aprovechan esta fruta tan bien como un cheesecake sin horno: cremoso, fresco, con ese color rojo intenso que entra por los ojos antes de entrar por la boca. Se prepara el día anterior, no requiere horno ni técnica especial y el resultado parece de pastelería.
En esta nota compartimos la receta de la torta en molde desmontable y su versión en vasitos individuales, perfecta para servir en porciones y llevar a la mesa sin cortar ni complicarse.
Ingredientes (para un molde desmontable de 22 cm)
Para la base:
200 g de galletitas de vainilla
80 g de manteca derretida
Para el relleno:
400 g de queso crema
200 ml de crema de leche
100 g de azúcar impalpable
Jugo de 1 limón
Ralladura de 1 limón
7 g de gelatina sin sabor (1 sobre)
3 cucharadas de agua fría
Para la cubierta de frutillas:
300 g de frutillas frescas
3 cucharadas de azúcar
Jugo de ½ limón
3 g de gelatina sin sabor (½ sobre)
2 cucharadas de agua fría
Paso a paso
Procesar las galletitas hasta obtener un polvo fino. Mezclar con la manteca derretida hasta lograr una textura de arena húmeda. Distribuir en la base del molde desmontable presionando bien con el dorso de una cuchara. Llevar a la heladera 20 minutos.
Hidratar la gelatina en el agua fría 5 minutos y disolver en el microondas en toques de 10 segundos. Reservar.
Batir el queso crema con el azúcar impalpable hasta que esté cremoso. Incorporar el jugo y la ralladura de limón. Agregar la gelatina disuelta y mezclar bien.
Batir la crema de leche a punto chantilly e incorporarla al relleno con movimientos envolventes.
Volcar sobre la base de galletitas y llevar a la heladera mínimo 4 horas o toda la noche.
Para la cubierta, procesar la mitad de las frutillas con el azúcar y el jugo de limón hasta obtener una salsa lisa. Calentar levemente, agregar la gelatina hidratada y disuelta y mezclar. Dejar enfriar a temperatura ambiente y volcar sobre el cheesecake frío. Decorar con las frutillas restantes cortadas al medio. Llevar a la heladera 1 hora más.
Tip: Volcar la cubierta cuando está a temperatura ambiente pero todavía líquida garantiza una capa lisa y brillante. Si está muy fría ya empieza a gelificar y queda irregular.
Variante: cheesecake de frutillas en vasitos individuales
Mismo sabor, misma receta, presentación diferente. Los vasitos son ideales para servir sin cortar, para llevar a una reunión o para que cada uno tenga su porción lista desde la heladera.
Ingredientes (para 6 vasitos)
Para la base:
150 g de galletitas de vainilla
60 g de manteca derretida
Para el relleno y la cubierta:
Los mismos ingredientes de la receta base en las mismas proporciones
Preparación
Procesar las galletitas con la manteca derretida hasta obtener la mezcla de arena húmeda. Distribuir una cucharada generosa en el fondo de cada vasito y presionar bien. Llevar a la heladera 15 minutos.
Preparar el relleno exactamente igual que en la receta base. Volcar sobre la base de galletas en cada vasito, llenando hasta las tres cuartas partes. Llevar a la heladera mínimo 3 horas.
Preparar la cubierta de frutillas igual que en la receta base y volcar una cucharada sobre cada vasito frío. Decorar con media frutilla fresca y llevar a la heladera 30 minutos más.
Tip: Los vasitos de vidrio transparente muestran las capas y hacen que la presentación sea muy vistosa. Si se usan vasitos de plástico o de papel, el efecto visual se pierde. Vale la pena usar vidrio.
Fuente: Pronto


