Las ventas en supermercados registraron una nueva baja en julio de 2026 y acumularon siete meses consecutivos de retrocesos. Según los datos difundidos por el Indec, el consumo cayó 2,1% interanual y acumuló una disminución del 2,7% entre enero y julio frente al mismo período de 2025. El sector también registró una fuerte reducción del empleo durante el último año.
Las ventas acumulan siete meses de retrocesos
El indicador de ventas a precios constantes mostró una caída interanual del 2,1% en julio. Con este resultado, el consumo en supermercados acumuló un descenso del 2,7% durante los primeros siete meses del año.
La cantidad de operaciones, sin embargo, llegó a 74.069.373, un 8% más que en julio de 2025. El dato refleja que el aumento de las operaciones no se tradujo en un mayor nivel de consumo, ya que el ticket promedio también subió.
En julio de 2025, el gasto promedio por compra rondaba los $30.000, mientras que un año después alcanzó los $34.000. El incremento fue del 13%, por debajo de la inflación interanual registrada para ese mes, que llegó al 33%.
Menos productos y mayor búsqueda de precios
Los datos muestran un cambio en el comportamiento de los consumidores. De acuerdo con el informe citado por El Destape, las familias realizan compras de menor volumen y recurren con mayor frecuencia a segundas y terceras marcas para reducir el gasto.
También cayó el empleo en supermercados
La baja del consumo tuvo su correlato en el mercado laboral. En julio, los supermercados contaban con 95.383 trabajadores, frente a los 100.005 registrados durante el mismo mes de 2025.
La diferencia representa una pérdida de 4.622 puestos de trabajo en un año. Además, la cantidad de empleados quedó por debajo de los 97.240 registrados en 2023.
Qué ocurrió en los autoservicios mayoristas
Los autoservicios mayoristas también registraron una caída. En julio, sus ventas a precios constantes disminuyeron 1,1% interanual y el acumulado de enero a julio mostró un retroceso del 2,7%.
La cantidad de operaciones alcanzó 8.437.402 durante julio, frente a las 8.677.642 del mismo mes del año anterior. Esto implica unas 240.000 operaciones menos.
El ticket promedio pasó de $36.574 en julio de 2025 a $47.535 un año después, con una suba del 29%. Pese al mayor gasto por operación, el nivel de compras disminuyó.
El sector mayorista también perdió puestos de trabajo
La caída de la actividad también impactó en el empleo de los autoservicios mayoristas. En los últimos doce meses, el sector perdió alrededor de 1.000 puestos de trabajo, según los datos difundidos en el informe.
Cambios en las formas de pago
Durante julio también se observaron modificaciones en los medios utilizados para pagar las compras. El uso de efectivo aumentó 33%, mientras que los pagos con tarjetas de débito y crédito crecieron entre 14% y 20%.
A su vez, las operaciones realizadas mediante billeteras virtuales, códigos QR y otros medios registraron un incremento del 63,8%.
El comportamiento del crédito también mostró una contracción. Según los datos del Banco Central citados en el informe, los préstamos personales destinados al consumo disminuyeron 2,3% en términos reales durante julio.
Un consumo que todavía no logra recuperarse
Los datos de julio muestran que el consumo en supermercados continúa por debajo del nivel registrado un año atrás. Aunque aumentó la cantidad de operaciones y el valor promedio de cada compra, la inflación y la reducción del volumen adquirido marcan un escenario de mayor cuidado del gasto familiar.
La caída acumulada del 2,7% entre enero y julio, junto con la pérdida de más de 5.000 empleos entre supermercados y autoservicios mayoristas, refleja la evolución de dos indicadores vinculados al nivel de actividad del sector.


