Anabela Lucero fue internada en el Hospital Central Ramón Carrillo por el agravamiento de los dolores en el pecho que sufre desde que recibió un pelotazo durante una práctica deportiva en el Servicio Penitenciario Provincial. La exdiputada permanece bajo custodia policial y, de acuerdo con información aportada por su entorno, espera que la evalúen especialistas.
“Está con mucho dolor”, reveló una fuente cercana a la detenida a SanLuis24. La misma fuente indicó que Lucero se encuentra en la habitación 5 del hospital, medicada y con dos custodios armados en la puerta.
Su defensa, en tanto, aseguró que todavía no recibió información oficial sobre su estado de salud. “No me dieron información ni nada, ni parte médico. Estoy esperando orden judicial para poder verla”, señaló una persona vinculada al caso.
Quince días de huelga de hambre
Lucero permanece detenida en el Servicio Penitenciario Provincial desde el 24 de agosto, en el marco de la causa conocida como Molino Fénix. A mediados de septiembre recibió un pelotazo en el pecho durante una actividad deportiva dentro del establecimiento y, desde entonces, arrastra fuertes dolores.
Ante la persistencia de las molestias, sus abogados solicitaron que pudiera realizar una consulta por videollamada con su médico de cabecera, que reside en Córdoba. El juez de Garantía Santiago Ortiz autorizó esa posibilidad, pero, de acuerdo con la defensa, el Servicio Penitenciario no concretó la consulta.
La exlegisladora también fue sancionada con aislamiento por tocar un mouse durante una audiencia virtual desde el penal.
En ese contexto, inició una huelga de hambre que ya lleva 15 días, como medida de protesta por las dificultades para acceder a la atención médica que reclama.
La defensa había pedido una consulta con un cirujano
Antes de su internación, los abogados de Lucero solicitaron una nueva autorización para que la examinara un médico cirujano este jueves, ante la posibilidad de que necesite una intervención quirúrgica. El juez Ortiz rechazó el pedido.
El miércoles por la noche, ante la intensificación del dolor, la exdiputada fue trasladada al Hospital Carrillo. Hasta el momento, no se difundió un parte médico oficial: desde el centro de salud aguardan una orden judicial para brindar información.
Mientras permanece internada, su defensa busca obtener autorización para visitarla y conocer su estado de salud.


