El papa León XIV atraviesa una evolución favorable después de la operación por un adenocarcinoma de pulmón. Este jueves 15 de octubre, el Vaticano informó que el pontífice pasó una buena noche en el hospital Gemelli de Roma, donde continúa internado bajo seguimiento médico. Además, comenzó a caminar y realiza ejercicios de fisioterapia respiratoria como parte de su recuperación.
Cómo evoluciona la salud del papa León XIV
El pontífice fue intervenido quirúrgicamente el martes para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho, afectado por un adenocarcinoma, un tipo de cáncer pulmonar.
La cirugía se realizó mediante una técnica videoasistida. Según el último informe de la Santa Sede, el período posoperatorio transcurre con normalidad y no se registraron complicaciones hasta el momento.
Durante la mañana de este jueves, León XIV pudo levantarse y desayunar. Estas actividades se suman a los primeros ejercicios de movilidad que forman parte de su proceso de recuperación.
Qué dice el último parte médico del Vaticano
El informe difundido el miércoles señaló que los análisis de sangre y la radiografía de tórax presentaron resultados dentro de los parámetros esperados para una intervención de estas características.
También confirmó que el Papa comenzó a caminar y a realizar fisioterapia respiratoria, dos prácticas importantes para recuperar progresivamente su capacidad física después de la cirugía.
Por otra parte, durante la tarde del miércoles, León XIV participó de una misa en la décima planta del hospital Gemelli, donde permanece acompañado por el equipo médico.
Cuánto tiempo seguirá internado el papa León XIV
Las autoridades vaticanas calculan que el pontífice permanecerá hospitalizado alrededor de una semana. Sin embargo, la duración de su internación dependerá de cómo avance su recuperación.
Debido a esta situación, la Santa Sede suspendió sus compromisos oficiales hasta el 20 de octubre para que pueda concentrarse en su recuperación.
Qué tratamientos podría necesitar después de la operación
Uno de los interrogantes que todavía permanece abierto es si León XIV necesitará algún tratamiento complementario después de la intervención.
Los especialistas esperan los resultados de los estudios moleculares realizados sobre los tejidos y los ganglios linfáticos extraídos durante la cirugía. Esa información permitirá determinar las características de la enfermedad y evaluar los próximos pasos médicos.
Por el momento, el Vaticano no comunicó la necesidad de iniciar nuevas terapias ni estableció una fecha para conocer los resultados de esos análisis.
La evolución favorable de las primeras jornadas representa una señal alentadora para la recuperación del papa León XIV. No obstante, los próximos estudios serán determinantes para conocer el panorama clínico y definir cuándo podrá retomar su agenda institucional.


