El fenómeno climático de El Niño amenaza la producción ganadera en distintas zonas del país y podría presionar los precios de la carne durante 2027. Así lo advirtió José Volando, vicepresidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), quien señaló que las inundaciones dificultan el manejo de los rodeos y pueden alterar los ciclos de reproducción y engorde.
“Yo creo que para el año que viene va a haber una gran presión en los precios”, sostuvo Volando.
El dirigente explicó que el traslado de animales hacia campos más altos, la falta de establecimientos disponibles y las demoras en las pariciones podrían reducir la disponibilidad de terneros en los próximos meses.
No obstante, aclaró que el impacto sobre los precios no sería inmediato y que su magnitud dependerá de la evolución de las inundaciones y de sus consecuencias sobre la producción.
Por qué las inundaciones podrían encarecer la carne
La cadena ganadera incluye productores dedicados a la cría de terneros y establecimientos que se encargan de completar el engorde de los animales hasta su etapa final. En las zonas de islas y terrenos ribereños del Litoral, ambas actividades tienen una presencia importante.
Cuando las inundaciones obligan a trasladar los rodeos, los productores deben buscar campos disponibles y garantizar la alimentación de los animales. Estas dificultades también pueden modificar los tiempos de reproducción y retrasar los nacimientos.
“Las vacas no van a tener crías, los van a tener que trasladar a otro lado, con lo cual las pariciones se atrasan”, señaló el vicepresidente de la FAA.
La preocupación se suma a los aumentos registrados en distintas categorías de hacienda. Sin embargo, todavía no está determinado cuánto podrían influir las inundaciones en el precio final de la carne que pagan los consumidores.
Volando cuestionó la falta de asistencia nacional
Además de las consecuencias productivas, Volando criticó la respuesta del Gobierno nacional ante la emergencia climática y reclamó medidas de acompañamiento para los productores afectados.
“Acompañamiento del Gobierno Nacional, cero en estas vicisitudes”, sentenció.
El dirigente reconoció que algunas provincias, entre ellas Córdoba y Santa Fe, realizaron trabajos de mantenimiento de caminos, cunetas y alcantarillas. Sin embargo, consideró que esas intervenciones resultan insuficientes frente a la magnitud de las inundaciones y reclamó obras de infraestructura de mayor alcance.
También mencionó los trabajos en la cuenca del río Salado, en la provincia de Buenos Aires, destinados a facilitar el escurrimiento del agua e indicó que la fecha prevista para la finalización de esas obras era el 30 de noviembre.
Volando agregó que las medidas preventivas permitieron a algunos productores reducir las pérdidas, aunque advirtió que la situación continúa siendo crítica para quienes tienen animales en campos inundados o de difícil acceso.
Corrientes acelera el traslado de miles de animales
Las complicaciones ya afectan a distintas zonas ganaderas. En Bella Vista, Corrientes, productores aceleraron el traslado de entre 20.000 y 25.000 vacunos y búfalos de islas y campos afectados por la crecida del río Paraná, de acuerdo con información publicada por Infobae.
El movimiento de los animales exige encontrar campos disponibles y garantizar su alimentación mientras persistan las inundaciones.


