La familia de Gabriela Centeno, la mujer de 42 años cuyo cuerpo fue hallado enterrado en un terreno del barrio República, en la ciudad de San Luis, busca ayuda para trasladar sus restos a Mendoza y darle el último adiós. Mientras avanza la investigación por el femicidio, sus familiares también reclaman que se respete su memoria y cuestionan los comentarios que responsabilizan a la víctima por la relación que mantenía con el principal sospechoso.
Gabriela tenía seis hijos y nietos. Le gustaba tomar mate, escuchar música y bailar cumbia. También recordaba los cumpleaños de sus familiares y tenía proyectos propios. Su hermana Anyelen González habló con Diario UNO sobre la mujer que había detrás del crimen y el dolor que atraviesa la familia.
La vida de Gabriela antes del crimen
Gabriela se había mudado a San Luis junto a Agustín Bullones Soria, de 29 años, con quien mantenía una relación. La familia desconfiaba de él e intentó ayudarla, pero, de acuerdo con el relato de su hermana, el vínculo terminó por distanciarla de sus seres queridos.
«Se fue con él buscando un futuro mejor, él la supo engañar», sostuvo Anyelen.
La familia también recuerda que Gabriela les enviaba fotografías del lugar donde estaban construyendo una vivienda precaria. Para ella, aquel espacio representaba la posibilidad de empezar otra etapa.
Al hablar de su hermana, Anyelen expresó la bronca y la impotencia que le provoca lo ocurrido. «El gran error de mi hermana fue enamorarse de este malparido», afirmó.
La frase también refleja el dolor que le producen los comentarios que cuestionan las decisiones de Gabriela, en particular por haberse ido a vivir con su pareja. Su hermana rechazó que se la juzgue sin conocer su historia completa.
La investigación por el femicidio en San Luis
El cuerpo de Gabriela fue encontrado enterrado en un terreno del barrio República, en el oeste de la capital puntana, después de que los vecinos advirtieran su ausencia. La investigación permitió identificar a Bullones Soria como principal sospechoso y derivó en una orden de captura nacional.
El hombre fue detenido el viernes 16 de octubre en Las Heras, Mendoza, durante un procedimiento policial. La causa está a cargo de la fiscal de Instrucción Penal con intervención en contexto de género, María Delia Bringas. La pesquisa continúa para reconstruir las circunstancias del crimen.
El pedido para despedirla en Mendoza
Al dolor por la muerte se suma la dificultad para trasladar los restos de Gabriela a su provincia de origen. Anyelen contó que integrantes de la familia viajaron a San Luis para participar de las diligencias de la investigación, entre ellas las pericias y los trámites judiciales.
Ahora, necesitan la colaboración de las autoridades de San Luis y Mendoza para avanzar con los procedimientos que permitan realizar el traslado.
La preocupación también alcanza a la madre de Gabriela, de 65 años, y a sus seis hijos y nietos. «Mi mamá es una mujer de 65 años, todo esto puede afectarla», advirtió su hermana.
La familia pide que Gabriela pueda ser despedida en Mendoza y que su historia no quede limitada a las circunstancias de su muerte. La recuerdan como madre, abuela, hermana e hija, una mujer que disfrutaba de la música, compartía mates con sus seres queridos y buscaba construir un futuro mejor.


