Las elecciones presidenciales de Brasil llegan a su instancia decisiva con un escenario de extrema paridad. A tres días del balotaje previsto para el domingo 25 de octubre, una encuesta de Datafolha ubica al senador Flávio Bolsonaro con el 47% de la intención de voto, frente al 46% del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La diferencia se encuentra dentro del margen de error y anticipa una definición abierta.
Una elección marcada por la paridad
El relevamiento difundido el jueves 22 de octubre confirma la fuerte competencia entre los dos candidatos. Si se consideran únicamente los votos válidos, ambos alcanzan el 50%, lo que configura un empate técnico de cara a la segunda vuelta.
El estudio contempla un margen de error de dos puntos porcentuales. Además, registra un 5% de votos en blanco y nulos, mientras que el 2% de los consultados todavía no definió su elección.
La encuesta se realizó entre el 20 y el 22 de octubre, con la participación de personas mayores de 16 años.
Los sectores donde Lula y Bolsonaro concentran sus apoyos
Los resultados muestran diferencias importantes en el comportamiento electoral según la región, los ingresos, la religión y el nivel educativo.
Lula mantiene una ventaja entre los sectores de menores recursos, los votantes católicos y los habitantes del nordeste brasileño. En ese último territorio, uno de sus principales bastiones políticos, alcanza el 65% frente al 30% de Flávio Bolsonaro.
La diferencia también favorece al actual mandatario entre quienes perciben hasta dos salarios mínimos: obtiene el 54% de las preferencias, contra el 39% de su rival.
Entre los votantes católicos, Lula reúne el 55%, mientras que el senador alcanza el 39%. A su vez, entre las personas que se identifican como negras, el presidente registra un 57% frente al 37% de Flávio Bolsonaro.
Del otro lado, el candidato del Partido Liberal encuentra sus principales respaldos entre los electores evangélicos, donde consigue el 69% frente al 26% de Lula. En la región sur también consigue una ventaja, con el 58% contra el 33%.
El rechazo y las expectativas sobre el resultado
La investigación también indagó en las motivaciones de quienes apoyan a cada candidato.
Entre los votantes de Lula, el 81% considera que es la mejor opción para gobernar, mientras que un 13% reconoce que lo elige principalmente para evitar una victoria de Flávio Bolsonaro.
En el espacio opositor, el 65% sostiene que el senador representa la mejor alternativa, mientras que el 23% afirma que su respaldo responde al objetivo de derrotar al actual presidente.
Sin embargo, cuando se consulta quién tiene mayores posibilidades de ganar, las expectativas cambian: el 53% cree que Flávio Bolsonaro se impondrá en las urnas, frente al 39% que considera favorito a Lula.
Brasil se prepara para una definición clave
Con una diferencia mínima entre los candidatos y un margen de error que mantiene abierto el resultado, Brasil se encamina a una segunda vuelta de pronóstico reservado.
Los datos reflejan una disputa atravesada por profundas diferencias sociales, económicas, religiosas y regionales. En ese contexto, los últimos días de campaña serán determinantes para una elección que definirá quién conducirá el país durante el próximo período presidencial.


