El triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial de Brasil tuvo, para el periodista sanluiseño Gabriel Casari, una explicación que va más allá de los números electorales. Radicado en Cabo Frío, el comunicador definió la victoria del mandatario como “la revancha de las minorías” y destacó la militancia de jóvenes, mujeres y sectores excluidos para conseguir su cuarto mandato.
Casari vive en ese municipio turístico, ubicado a unos 150 kilómetros de Río de Janeiro, donde describió un escenario con fuerte presencia del bolsonarismo. Lo comparó con San Luis por algunos rasgos del pensamiento tradicional que, a su entender, predominan en parte de la sociedad.
En ese contexto, sostuvo que el lema de la derecha “Dios, Patria y Familia” tuvo peso en la campaña. “La derecha utilizó acá casi la misma matriz que en la Argentina: el odio, que moviliza más que otras cosas”, analizó.
La militancia de jóvenes, mujeres y sectores excluidos
Para Casari, una de las claves de la remontada de Lula fue la participación política de grupos que encuentran en el Estado una herramienta para defender sus derechos.
“Fue como la revancha del negro, del puto, de las minorías que son excluidas por las derechas y que necesitan del apoyo del Estado. Esas minorías, los jóvenes y las mujeres militaron mucho”, afirmó.
El periodista también marcó una diferencia entre las juventudes de ambos países. A su entender, los jóvenes brasileños buscan un cambio social con una mirada menos individualista que la que observa en la Argentina. “Es menos individualista que en la Argentina, que es más ‘soy solo y me salvo solo’”, comparó.
Los derechos laborales y el voto a Lula
Casari también vinculó el respaldo al presidente con las políticas orientadas a los trabajadores. Como ejemplo, mencionó la reducción de la semana laboral, que describió como el paso de seis días de trabajo y uno de descanso a cinco días de actividad y dos de descanso.
El periodista sostuvo que las medidas laborales tuvieron peso en la campaña y contribuyeron a consolidar apoyos para Lula en las semanas previas al balotaje.
“Acá el gobierno está muy pensado para el trabajador. De hecho, una de las consignas de los militantes que defendían a Lula era: ‘Mirá, trabajador, yo estoy acá para que tu hijo pueda estudiar’”, relató.
El rechazo a Bolsonaro también pesó en el balotaje
Más allá del respaldo al mandatario, Casari consideró que también influyó la evaluación de la alternativa electoral que representaba Flávio Bolsonaro. A su entender, parte de los votantes que al principio solo buscaban desplazar a Lula cambió de posición al considerar quién podía reemplazarlo.
“Primero fue que se vaya Lula, pero después ver que el que venía era esto generó un cambio importante en los votos”, señaló.


