Durante la Semana Mundial de Sensibilización sobre el Consumo de Sal, la nutricionista Claudia Sempé advierte que Argentina supera ampliamente los límites sugeridos por la OMS. Con más del doble de la ingesta diaria recomendada, expertos brindan claves prácticas para reducir el sodio en la alimentación cotidiana.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no exceder los 2.300 miligramos de sodio diarios —equivalente a 5 gramos de sal— para prevenir enfermedades cardiovasculares, hipertensión y otros trastornos asociados. Sin embargo, en Argentina, el consumo promedio es más del doble de esa cantidad.
Durante la Semana Mundial de Sensibilización sobre el Consumo de Sal (del 12 al 18 de mayo), la licenciada en Nutrición Claudia Sempé advirtió sobre la urgencia de revertir este hábito arraigado en la cocina nacional.
Según Sempé, el exceso de sodio no solo proviene de la sal que se agrega al cocinar o al terminar un plato, sino también de los productos procesados que lo contienen de forma “oculta”.
«Se utiliza sal al hervir vegetales o carnes, luego para condimentarlos, y muchas veces se vuelve a salar sin siquiera probar. Además, muchos productos industrializados, como gaseosas, caldos y vegetales congelados, tienen sodio sin que el consumidor lo note», señala la especialista.
La clave está en realizar cambios graduales que permitan reeducar el paladar y disfrutar de los sabores reales de los alimentos. La nutricionista propone una serie de recomendaciones para disminuir el sodio sin resignar sabor:
Elegí mejor los alimentos
- Leé siempre las etiquetas: muchos productos ultraprocesados contienen grandes cantidades de sodio oculto.
- Evitá fiambres, embutidos, snacks, panes industriales, galletitas, aderezos y caldos comerciales.
- Priorizá frutas y verduras frescas, cereales integrales y legumbres.
- Evitá productos enlatados o vegetales congelados que puedan tener conservantes con sodio.
Modificá hábitos en casa
- Cociná con ingredientes naturales y de estación.
- No lleves el salero a la mesa para evitar el agregado automático.
- Usá especias y hierbas aromáticas como orégano, tomillo, cúrcuma, cilantro o romero para realzar sabores.
- Mariná carnes con limón, ajo o vinagre antes de cocinarlas como alternativa sabrosa.
- Elegí quesos blandos o bajos en sodio en lugar de los duros, que contienen más sal.
- Preferí agua filtrada o baja en sodio en lugar de las versiones industrializadas.


