El INDEC presentó recientemente un informe detallando cómo se segmenta la sociedad argentina de acuerdo con los ingresos mensuales. El estudio contempla cinco categorías sociales: clase baja en situación de pobreza, clase baja superior no pobre, clase media baja, clase media alta y clase alta.
¿Cómo se define cada clase según el ingreso?
A partir de los últimos datos oficiales, las clases sociales se distribuyen de la siguiente manera:
- Clase baja en pobreza (Segmento D2): Hogares con ingresos de hasta $1.060.000. Representan el 26% de los hogares y el 35% de la población. Equivale a unos 15,4 millones de personas.
- Clase baja superior (Segmento D1): Ingresos entre $1.060.000 y $1.850.000. Están por encima del umbral de pobreza pero continúan en un nivel socioeconómico bajo.
- Clase media baja (Segmento C3): Perciben entre $1.850.000 y $3.200.000 al mes.
- Clase media alta (Segmento C2): Hogares con ingresos mensuales de entre $3.200.000 y $5.900.000.
- Clase alta (Segmento ABC1): Superan los $6.000.000 por mes. Solo el 5% de la población pertenece a este grupo.
Uno de los datos más relevantes del informe es la disminución de la clase media. Hoy, apenas el 43% de la población se encuentra en los segmentos de clase media baja y media alta (26% y 17% respectivamente).
En contraste, más de la mitad de los argentinos (52%) pertenece a la clase baja, sumando tanto a quienes están por debajo del umbral de pobreza como a los que apenas lo superan.
La nueva pirámide social argentina refleja una fuerte polarización económica. Mientras la clase alta concentra una mayor porción de los recursos, la clase media se achica y crece el número de hogares en situación vulnerable. Estos datos plantean desafíos urgentes en términos de política económica, distribución del ingreso y acceso a oportunidades.



