Se hizo viral como el mejor postre saludable y lo comparten expertos en nutrición de todo el mundo: Un helado económico, libre de lácteos y ultra cremoso que transforma batatas y cacao en un manjar. Diseñado para alimentar las «bacterias buenas» del intestino, desinflama el vientre y no genera picos de glucosa.
El secreto para maximizar la cantidad de almidón resistente y lograr la mejor textura, está en cocinar la batata con piel al horno o al vapor el día anterior, dejarla reposar toda la noche en la heladera y recién al día siguiente usarla para licuar el helado.
¿Por qué este helado protege la salud intestinal?
Al cocinar la batata y luego enfriarla/congelarla, parte de su almidón sufre un proceso químico natural llamado retrogradación. Esto transforma al hidrato de carbono tradicional en almidón resistente.
Efecto prebiótico: El almidón resistente no se digiere en el estómago; llega intacto al colon, donde sirve de alimento directo para la microbiota (las bacterias «buenas» del intestino).
Produce ácido butírico: Al fermentar este almidón, las bacterias producen ácidos grasos de cadena corta (como el butirato), que desinflaman las paredes del intestino y fortalecen la mucosa digestiva.
Menos picos de glucosa: Además, el almidón resistente reduce el índice glucémico de la batata y genera mayor saciedad. Si a esto le sumamos los antioxidantes del cacao puro, se convierte en un postre funcional perfecto.
Ingredientes
1 batata dulce mediana (250 g), previamente cocida al vapor o al horno y enfriada, sin piel
2 Cdas de cacao en polvo sin azúcar
½ taza de leche vegetal (almendras, coco o avena, 120 ml)
2 Cdas de miel (o tu endulzante a gusto)
Paso a paso
Colocá la batata cocida y fría dentro del vaso de la licuadora o procesadora de mano.
Incorporá el cacao en polvo, la leche vegetal y la miel.
Procesá durante 2 a 3 minutos a velocidad máxima hasta lograr una crema homogénea, sin grumos y con un color a chocolate bien intenso.
Verté la preparación en un recipiente hermético y llevalo al freezer durante al menos 2 horas.
Retirá del congelador 5 minutos antes de consumir para recuperar esa textura sedosa y maleable tipo heladería.
Servilo como más te guste… Sin culpas, sabiendo que hacés bien a tu salud con este rico helado.
Fuente: Pronto


