La investigación por la muerte de Ángel, un niño de 4 años en Comodoro Rivadavia, avanza con nuevos elementos y genera fuerte impacto social. La Justicia dictó seis meses de prisión preventiva para su madre, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel Kevin González, acusado de las agresiones. En ese contexto, el padrastro realizó un llamativo pedido sobre sus condiciones de detención, lo que generó indignación por la gravedad del caso.
El pedido del padrastro tras la detención
Luego de la audiencia judicial, Michel Kevin González solicitó a través de su defensa ser alojado en una celda que cuente con luz natural y un baño en condiciones adecuadas. El planteo tomó notoriedad pública por el contraste entre la exigencia y las acusaciones que enfrenta.
En las últimas horas, el imputado fue trasladado a la Alcaldía, tras permanecer detenido en la Comisaría Seccional General Mosconi, en Kilómetro 3. Por su parte, la madre del menor continúa alojada en la Comisaría de Rada Tilly, donde permanece detenida desde días posteriores al fallecimiento del niño.
El descargo del acusado ante la Justicia
Durante la audiencia, González negó haber ejercido violencia contra el menor. Afirmó que nunca existieron maltratos y rechazó las versiones que indican agresiones físicas reiteradas.
El imputado sostuvo que siempre estuvieron a disposición de la investigación y cuestionó el juicio social que recayó sobre ambos desde el inicio del caso. También aseguró que las versiones sobre golpes y prácticas de castigo son falsas.
Datos clave de la autopsia y la acusación
Sin embargo, los resultados preliminares de la autopsia revelaron que el cuerpo del niño presentaba más de 20 golpes en la cabeza. Estas lesiones habrían derivado en un paro cardiorrespiratorio que causó su muerte.
A partir de estos datos, la fiscalía imputó a González por homicidio simple como presunto autor material. No obstante, la calificación legal podría agravarse en función de los resultados de las pericias en curso.
En paralelo, Mariela Altamirano enfrenta cargos por homicidio agravado por el vínculo en carácter omisivo, al considerar que no intervino para evitar las agresiones contra su hijo. Este delito prevé la pena de prisión perpetua.
Preocupación familiar y mensaje del imputado
En medio del proceso judicial, familiares de González manifestaron inquietud por su situación en detención. Según relataron, el acusado envió un mensaje en el que aseguró que no tiene intenciones de quitarse la vida y pidió que su situación se haga pública.
El testimonio generó repercusión, especialmente por la advertencia que habría transmitido sobre su integridad física mientras permanece detenido.


