El empleo privado registrado continúa mostrando señales de deterioro en Argentina. Un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), con datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), sostiene que desde noviembre de 2023 se perdieron alrededor de 235.000 puestos de trabajo formales en el sector privado, mientras que el salario mínimo acumuló una pérdida cercana al 40% de su poder adquisitivo frente a la inflación.
Contexto del mercado laboral
El relevamiento indica que la caída del empleo formal se produjo en un contexto de desaceleración económica y retracción de distintos sectores productivos. Desde el inicio de la actual gestión nacional, la reducción del empleo registrado afectó principalmente a actividades vinculadas con la construcción, la industria manufacturera y otros rubros sensibles al nivel de actividad.
Según el informe, la recuperación observada en algunos sectores estratégicos, como petróleo, gas y minería, no logró traducirse en una mayor generación de puestos de trabajo. Incluso, algunas de estas actividades incrementaron su producción mientras redujeron la cantidad de trabajadores registrados.
Las cifras del empleo
Los datos analizados muestran que desde noviembre de 2023 desaparecieron aproximadamente 235.000 empleos privados registrados. A esto se suma una reducción sostenida del empleo asalariado formal durante los últimos meses, lo que refleja un mercado laboral con dificultades para recuperar dinamismo.
El estudio también advierte que la actividad económica registró retrocesos en meses consecutivos, situación que limitó la capacidad de las empresas para incorporar personal y favoreció los procesos de ajuste en distintas ramas de la economía.
El salario mínimo perdió poder de compra
Otro de los puntos centrales del informe es la evolución del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). El documento señala que el ingreso mínimo acumuló una pérdida cercana al 40% de su poder adquisitivo desde el comienzo de la actual administración, producto de que las actualizaciones salariales quedaron por debajo del ritmo de la inflación.
Especialistas sostienen que esta caída impacta especialmente sobre los trabajadores de menores ingresos y también funciona como referencia para diversas prestaciones sociales y remuneraciones vinculadas al salario mínimo.
El panorama laboral continúa siendo uno de los principales desafíos para la economía argentina. Mientras algunos sectores muestran signos de recuperación en materia de producción, los indicadores de empleo privado registrado todavía no reflejan una mejora sostenida y el deterioro del poder adquisitivo del salario mínimo sigue condicionando el ingreso de miles de trabajadores. Los próximos datos oficiales serán determinantes para evaluar si la tendencia comienza a revertirse o si el mercado laboral mantiene el escenario de contracción observado durante los últimos meses.


