El fiscal Raúl Garzón rompió el silencio este viernes y defendió su desempeño en la causa por el femicidio de Agostina Vega. En medio del fuerte impacto social por el crimen de la adolescente de 14 años en Córdoba y de un pedido de jury impulsado en su contra por dirigentes de la oposición.
«Los funcionarios públicos debemos rendir cuentas de nuestros actos. Hoy me toca a mí y debo dejar a la vista de quienes corresponda todo lo que ha sido la tarea en esta causa desde el primer minuto hasta el final», expresó el funcionario en diálogo con La Voz del Interior, remarcando que el proceso institucional previsto para analizar la conducta forma parte del funcionamiento normal de la Justicia y que no pretende eludir ningún control.
«Hablo como fiscal y como padre. El caso Agostina impactó en una gran angustia en la sociedad cordobesa», afirmó el investigador.
El fiscal fue contundente respecto de la responsabilidad penal de los imputados y ratificó la hipótesis principal que sostiene la fiscalía desde el inicio de las actuaciones. «Claudio Barrelier fue el autor, los demás encubrieron», aseguró el funcionario al referirse a la situación procesal de las personas detenidas.
«La prueba que se ha reunido hasta este momento ubica a Barrelier en todos los lugares donde han ocurrido los hechos», sostuvo.
Durante la entrevista, el fiscal también salió al cruce de los cuestionamientos sobre los tiempos de atención a la familia y negó de forma rotunda que la madre de la víctima hubiera esperado cuatro horas en la dependencia policial.
Según la cronología oficial del expediente, la mamá fue luego de las seis de la mañana y fue atendida exactamente a las 8:42, momento en el que ingresó la primera noticia criminal al sistema judicial.
No obstante, el funcionario reconoció las falencias estructurales que atraviesa el sector al admitir que las unidades judiciales necesitan mayores herramientas para brindar asistencia. «Si usted me pregunta si todas las dependencias cuentan con los mejores recursos para la atención, la respuesta es no; faltan recursos y es una cuestión que merece un abordaje», sostuvo respecto a los aspectos del sistema que requieren mejoras urgentes.
En el mismo sentido, defendió el ritmo con el que avanzó la investigación durante los primeros días y recordó que el principal sospechoso fue detenido dos días después de iniciada la búsqueda «A las 48 horas Barrelier estuvo detenido, y estuvo detenido antes de que supiéramos que estábamos ante un crimen», señaló.
Respecto a las críticas por la demora en el allanamiento de la vivienda del acusado, el fiscal aclaró que la decisión de priorizar la detención formó parte de una estrategia procesal para evitar una eventual fuga del sospechoso en la vía pública. «Si el allanamiento fracasaba, después era muy difícil encontrar al imputado. Por eso se priorizó detenerlo; la prueba no se fue de la casa y las evidencias nunca se perdieron», argumentó.
Fuente: Cronica


